Cuando un español (o catalán) tiene un pequeño atisbo de discriminación hacia mi persona por mi argentina sonoridad al hablar le dejo caer descuidadamente la composición genética de mi ser. Le cuento que mi abuelo materno era asturiano, que mi abuela materna era hija de andaluces y que mi abuelo paterno era gallego. Si a eso le sumo que mi abuela paterna era descendiente de italiano mi composición sanguínea es tan “europea” como la de él.
Esta descripción, sin embargo, es un tanto mentirosa, ya que mi abuelo paterno era, en realidad, brasileño. Eso si, de padres gallegos, pero nacido (cuentan que fruto de una detención en el derrotero de la emigración hacia nuestro país) en nuestro vecino norteño.
Nunca conocí a mi abuelo ya que falleció cuando mi papá tenía 8 años. Quizás como un acto reflejo con su propia suerte, mi viejo era profundamente anti brasileño. Desde el fútbol hasta todo. Creo que lo único que aceptaba de Brasil era el café. Obviamente esa influencia paterna fue dejando una marca en mí durante mi infancia y parte de la adolescencia.
Pero a medida que comencé a despegarme del hogar maternal y a realizar un despliegue gradual de las alas para volar en libertad empecé a leer y a informarme sobre Brasil. Quizás la primera influencia fue musical. Tipos como Caetano, María Bethania, Toquinho o Os Paralamas comenzaron a minar mi agresividad. Y después comenzó la lectura. Recuerdo los primeros años de democracia y los esfuerzos de Alfonsín y Sarney por comenzar a limar asperezas alimentadas por años de brillantes estrategas ”verde oliva” a ambos lados de las fronteras. Uno de los recuerdos es el de una revista de una comisión que estaba a cargo de Aldo Ferrer donde se hablaba de proyectos en el área nuclear (el famoso submarino atómico en común), aviones entre Embraer y la FMA de Córdoba, etc. Eran proyectos entre “pares”. Dos países que estaban sumergidos por años de dictaduras, con el peso de sus deudas externas, con un futuro por delante incierto pero venturoso.
Hoy, más de 20 años después, la lectura de las noticias de distinto tenor tanto aquí en España como en medios argentinos nos muestran a un Brasil cada día más grande, buscando reafirmar la “B” del BRIC (Goldman - Sachs dixit). En los últimos tiempos camina a pasos acelerados a ser el representante de América del Sur en el Consejo de Seguridad de la ONU en el caso en que se decida ampliarlo. Hoy su presidente está de visita en Argentina y vuelven a salir a flote los viejos proyectos de cooperación. Sólo que ya no somos iguales. Ahora a Brasil le interesa lo poco que podemos aportar. ¿Hay una buena fábrica de aviones inactiva en Córdoba?. Bueno, que produzca algunas partes para Embraer que tiene su producción vendida por más de 5 años. ¿Necesitamos reactores nucleares pequeños y efectivos?. Creo que INVAP tiene una buena idea pero nadie en su país la banca. ¿Las cuencas marítimas argentinas tienen una estructura geológica similar a la que a nosotros nos está permitiendo autoabastecernos?. Que Petrobras compré una petrolera argentina. ¿Hay que reforzar la estructura de la industria cárnica?. En el sur hay buenos frigoríficos, cómprenlos.
Brasil, y también Chile, tienen una orientación estratégica, sin importar el signo del gobierno. Su norte es el mismo y saben donde quieren ir y lo buscan. Argentina sigue boyante. Diez años a la derecha, diez a la izquierda, otros diez para atrás. Nuestra dirigencia (y nosotros mismos que la generamos, no nos engañemos) sigue siendo pendular. ¿Será por eso que hay muchos blogs de argentinos diseminados en el mundo?.
sábado, febrero 23, 2008
Sana envidia
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
miércoles, febrero 13, 2008
Aviones
Habiendo nacido en el “culis mundi” (porque no se puede negar que Argentina está lejos de todo), desde chico sentí una especial atracción por los aviones. Quizás pueda echarle la culpa a mi abuelo que los domingos nos sacaba a pasear en el colectivo (aclaro que él era el propietario de un bondi de la línea 67 y cuando no trabajaba este se constituía en el coche de la familia) por el Aeroparque o a las innumerables películas de guerra que vi en los “Sábados de Super Acción” del viejo Canal 11.
El tema es que los aviones siempre me parecieron máquinas fascinantes hasta que, por suerte o desgracia, me convertí en usuario medianamente frecuente de ellos.
Mi primer molestia eran los vuelos nacionales, cuando había que tomar los micros de Aerolíneas o Austral para llegar al bendito avión en Aeroparque. Jamás entendí porque demoramos años en poner “fingers” para llegar al avión y como cada vez que volaba, aún en aquellas épocas en que lo hacía más de una vez a la semana, la probabilidad de lluvia se duplicaba, cada dos por tres me mojaba como un tarado esperando que la gente subiera al avión o al micro. Por suerte, y como un dejo malquerido del Mundial´ 78, en Ezeiza si los había así que al menos si viajabas fuera del país zafabas. Pero los problemas no pasaban de ahí. Los retrasos se debían a problemas meteorológicos y era poco frecuente que se extraviara el equipaje (al menos en los vuelos locales).
A medida que pasó el tiempo, y más aún desde que vivo aquí en Barcelona, la relación con el mundo de la aeronáutica se ha ido acrecentando. Pero desgraciadamente la calidad de los servicios, lejos de mejorar, ha ido cayendo en picada. En estos dos años y medio que llevo acá no he encontrado una sola persona que no haya tenido un incidente con un viaje aéreo. Retrasos, pérdidas de valijas, abusos en las aduanas o en los controles previos, mal humor de tripulaciones, etc. A eso debemos sumarle que es el medio de transporte que más contamina.
Un estudio realizado en Estados Unidos entre enero y noviembre de 2007 determinó que al menos 1,6 millones de vuelos tuvieron un retraso de al menos 15 minutos. Esos retrasos sumaron algo así como 170 años de tiempo de la masa de afectados. Y a eso hay que agregarle los tiempos en las colas que se han multiplicado, los tiempos muertos en conexiones perdidas y en las larguísimas caminatas dentro de los aeropuertos, etc.
Según Tom Enders, presidente de Airbus, la aviación comercial aporta – directa e indirectamente – el 8% del PBI mundial y da trabajo a 29 millones de personas. Me resulta increíble que esa masa de gente y de recursos no pueda encontrar una solución a estos problemas.
Podemos decir que el tráfico creció vertiginosamente pero también es cierto que lo mismo ocurrió con otras actividades donde el servicio es relativamente mejor y más económico.
La aviación comercial es una gran mascarada donde se muestra eficiencia, lujo, tecnología y confort y lo que se obtiene es cansancio, mal humor y pérdida de dinero o tiempo. Desde los sistemas vetustos (Amadeus, el sistema que utilizan gran parte de las agencias de viajes y aerolíneas, es complejo y prediluviano), edificios muy estéticos y mastodónticos pero poco funcionales hasta tercerizaciones que hacen que sea todo un poco más ineficiente. Todo sazonado con millones de viajeros malhumorados y maltratados que creen que sólo ellos han sido víctimas cuando la realidad muestra que todos somos víctimas de la ineficiencia de quienes manejan este negocio.
El tema es que los aviones siempre me parecieron máquinas fascinantes hasta que, por suerte o desgracia, me convertí en usuario medianamente frecuente de ellos.
Mi primer molestia eran los vuelos nacionales, cuando había que tomar los micros de Aerolíneas o Austral para llegar al bendito avión en Aeroparque. Jamás entendí porque demoramos años en poner “fingers” para llegar al avión y como cada vez que volaba, aún en aquellas épocas en que lo hacía más de una vez a la semana, la probabilidad de lluvia se duplicaba, cada dos por tres me mojaba como un tarado esperando que la gente subiera al avión o al micro. Por suerte, y como un dejo malquerido del Mundial´ 78, en Ezeiza si los había así que al menos si viajabas fuera del país zafabas. Pero los problemas no pasaban de ahí. Los retrasos se debían a problemas meteorológicos y era poco frecuente que se extraviara el equipaje (al menos en los vuelos locales).
A medida que pasó el tiempo, y más aún desde que vivo aquí en Barcelona, la relación con el mundo de la aeronáutica se ha ido acrecentando. Pero desgraciadamente la calidad de los servicios, lejos de mejorar, ha ido cayendo en picada. En estos dos años y medio que llevo acá no he encontrado una sola persona que no haya tenido un incidente con un viaje aéreo. Retrasos, pérdidas de valijas, abusos en las aduanas o en los controles previos, mal humor de tripulaciones, etc. A eso debemos sumarle que es el medio de transporte que más contamina.
Un estudio realizado en Estados Unidos entre enero y noviembre de 2007 determinó que al menos 1,6 millones de vuelos tuvieron un retraso de al menos 15 minutos. Esos retrasos sumaron algo así como 170 años de tiempo de la masa de afectados. Y a eso hay que agregarle los tiempos en las colas que se han multiplicado, los tiempos muertos en conexiones perdidas y en las larguísimas caminatas dentro de los aeropuertos, etc.
Según Tom Enders, presidente de Airbus, la aviación comercial aporta – directa e indirectamente – el 8% del PBI mundial y da trabajo a 29 millones de personas. Me resulta increíble que esa masa de gente y de recursos no pueda encontrar una solución a estos problemas.
Podemos decir que el tráfico creció vertiginosamente pero también es cierto que lo mismo ocurrió con otras actividades donde el servicio es relativamente mejor y más económico.
La aviación comercial es una gran mascarada donde se muestra eficiencia, lujo, tecnología y confort y lo que se obtiene es cansancio, mal humor y pérdida de dinero o tiempo. Desde los sistemas vetustos (Amadeus, el sistema que utilizan gran parte de las agencias de viajes y aerolíneas, es complejo y prediluviano), edificios muy estéticos y mastodónticos pero poco funcionales hasta tercerizaciones que hacen que sea todo un poco más ineficiente. Todo sazonado con millones de viajeros malhumorados y maltratados que creen que sólo ellos han sido víctimas cuando la realidad muestra que todos somos víctimas de la ineficiencia de quienes manejan este negocio.
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
domingo, enero 20, 2008
Papelera again
Todas las mañanas suelo leer varios diarios argentinos y españoles, algunos en papel y otros vía web. No me gusta tener una sola versión de la historia porque cada quien la cuenta en función de sus propios intereses y, peor aún en los medios de comunicación, en el interés del dueño.
Hoy a la mañana mi desayuno se atragantó cuando leía una nota de La Nación que, victoriosa, propagaba que la planta de Botnia no contamina. Leyendo el artículo me enteré que una prestigiosa consultora en temas ambientales presidida por don Gorbachov había efectuado un estudio sobre el impacto de distintos efluentes gaseosos en una playas cercanas a la localidad entrerriana de Gualeguaychú. Parece que en estos estudios comparativos entre los días previos a la puesta en funcionamiento de la planta y los 20 días posteriores al arranque han mostrado que el aumento de la concentración de dióxido de azufre fue mínimo, por debajo de los standards permitidos internacionalmente.
No voy a dudar de los métodos empleados pero me parece que afirmar en la portada de uno de los principales periódicos de Argentina que una planta no contamina con apenas 20 días de funcionamiento es un tanto arriesgado.
Asumiendo que la mayoría de los mortales obramos sin maldad (no creo que nadie en su sano juicio contamine adrede el planeta) podemos pensar que la contaminación es producto de la desidia del hombre. Y precisamente Botnia no va a actuar con desidia en estos momentos. Al contrario, hará lo posible por demostrar que su planta es “perfecta”. Que no sólo no contamina sino que hasta mejora la calidad del medio ambiente.
Estoy seguro que la planta instalada cumple con lo mejor de lo mejor en lo que a ingeniería se refiere y por ende la planta debería funcionar con bajas emisiones al menos por algún tiempo.
Los problemas seguramente ocurrirán cuando los operarios comiencen a confiarse y trabajen automáticamente, cuando el vaivén de los precios internacionales haga que el mantenimiento comience a relajarse, cuando los controles se hagan más laxos, cuando los gerentes por tener una mayor productividad hagan funcionar a la planta en regímenes no tan “ecológicos”, etc.
Y ahí se corre el riesgo de tener un problema.
Hoy a la mañana mi desayuno se atragantó cuando leía una nota de La Nación que, victoriosa, propagaba que la planta de Botnia no contamina. Leyendo el artículo me enteré que una prestigiosa consultora en temas ambientales presidida por don Gorbachov había efectuado un estudio sobre el impacto de distintos efluentes gaseosos en una playas cercanas a la localidad entrerriana de Gualeguaychú. Parece que en estos estudios comparativos entre los días previos a la puesta en funcionamiento de la planta y los 20 días posteriores al arranque han mostrado que el aumento de la concentración de dióxido de azufre fue mínimo, por debajo de los standards permitidos internacionalmente.
No voy a dudar de los métodos empleados pero me parece que afirmar en la portada de uno de los principales periódicos de Argentina que una planta no contamina con apenas 20 días de funcionamiento es un tanto arriesgado.
Asumiendo que la mayoría de los mortales obramos sin maldad (no creo que nadie en su sano juicio contamine adrede el planeta) podemos pensar que la contaminación es producto de la desidia del hombre. Y precisamente Botnia no va a actuar con desidia en estos momentos. Al contrario, hará lo posible por demostrar que su planta es “perfecta”. Que no sólo no contamina sino que hasta mejora la calidad del medio ambiente.
Estoy seguro que la planta instalada cumple con lo mejor de lo mejor en lo que a ingeniería se refiere y por ende la planta debería funcionar con bajas emisiones al menos por algún tiempo.
Los problemas seguramente ocurrirán cuando los operarios comiencen a confiarse y trabajen automáticamente, cuando el vaivén de los precios internacionales haga que el mantenimiento comience a relajarse, cuando los controles se hagan más laxos, cuando los gerentes por tener una mayor productividad hagan funcionar a la planta en regímenes no tan “ecológicos”, etc.
Y ahí se corre el riesgo de tener un problema.
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
viernes, enero 18, 2008
Subsidios odiosos
Hoy leía una nota sobre el cierre de una planta de Nokia en Bochum (Alemania) y su consecuente deslocalización a países del Este europeo dejando a cerca de 5.000 personas (entre empleos directos e indirectos) en la calle. Hace poco sucedió lo mismo aquí en Barcelona con los laboratorios de Merck. Y el máximo directivo de Nissan en España vive amenazando despidos desde hace un par de años (al menos desde que yo vivo por estas tierras) y así obtiene subvención de acá y dádivas por allá.
Hace unos años en Argentina vivimos una competencia entre nuestro país y Brasil (que como de de costumbre perdimos) por plantas automotrices. Y las armas de la competencia fueron subsidios estatales. Recuerdo también, el convenio entre la provincia de Córdoba y su ciudad capital con la estadounidense Motorola para que esta instalase un laboratorio en la Docta. Si la memoria no me falla, en este convenio las autoridades hasta se hacían cargo de la construcción del edificio del mismo (pagando el alquiler de unos pisos mientras no lo tuviesen listo).
Y es ahí donde me pregunto que validez tienen estos subsidios. ¿Por qué subsidiar a estos monstruos, que no lo necesitan en absoluto, en vez de destinar el dinero a otras cosas más urgentes?. O si se quiere subsidiar, mejor hacerlo con investigadores locales o empresas pymes que tendrán una afinidad mayor con su entorno y, obviamente, un apego mayor a él. Porque es fácil decidir el cierre de una planta de producción o de un laboratorio cuando el mismo está lejos. Es cuestión de ver un par de presentaciones de Powerpoint y una planillitas de Excel con números que pueden o no ser verídicos (total los que las hicieron sabían que querían ver los jefes) y listo. ¿Será menos eficiente la planta que se cierra en Alemania que otra en Finlandia?. No sé, pero los obreros no le harán piquete en la puerta al CEO y eso es lo que vale.
En este mundo globalizado donde los pesos (o dólares o euros) cada día se vuelven más escasos creo que tenemos que ver bien como nuestras autoridades gastan el dinero y a quien financian. ¿Necesita Nokia una financiación de 88 millones de euros si ganó 3.600?. ¿Tendremos móviles más baratos por esto?. No lo creo. Estoy seguro que si Catalunya hubiese destinado el mismo flujo de inversión al mismo grupo de profesionales (que al fin y al cabo en la investigación es lo que cuenta) sin tener de intermediario a Merck hubiese logrado un mejor resultado final y la ciencia catalana hubiese gozado de más prestigio. Y el laboratorio seguiría operativo.
Y por sobre todas las cosas, tenemos que aprender bien a conocer a nuestros dirigentes empresarios, que suelen pedir libertad para expoliar y subsidio para el resto…. Y la van de liberales!!!
Hace unos años en Argentina vivimos una competencia entre nuestro país y Brasil (que como de de costumbre perdimos) por plantas automotrices. Y las armas de la competencia fueron subsidios estatales. Recuerdo también, el convenio entre la provincia de Córdoba y su ciudad capital con la estadounidense Motorola para que esta instalase un laboratorio en la Docta. Si la memoria no me falla, en este convenio las autoridades hasta se hacían cargo de la construcción del edificio del mismo (pagando el alquiler de unos pisos mientras no lo tuviesen listo).
Y es ahí donde me pregunto que validez tienen estos subsidios. ¿Por qué subsidiar a estos monstruos, que no lo necesitan en absoluto, en vez de destinar el dinero a otras cosas más urgentes?. O si se quiere subsidiar, mejor hacerlo con investigadores locales o empresas pymes que tendrán una afinidad mayor con su entorno y, obviamente, un apego mayor a él. Porque es fácil decidir el cierre de una planta de producción o de un laboratorio cuando el mismo está lejos. Es cuestión de ver un par de presentaciones de Powerpoint y una planillitas de Excel con números que pueden o no ser verídicos (total los que las hicieron sabían que querían ver los jefes) y listo. ¿Será menos eficiente la planta que se cierra en Alemania que otra en Finlandia?. No sé, pero los obreros no le harán piquete en la puerta al CEO y eso es lo que vale.
En este mundo globalizado donde los pesos (o dólares o euros) cada día se vuelven más escasos creo que tenemos que ver bien como nuestras autoridades gastan el dinero y a quien financian. ¿Necesita Nokia una financiación de 88 millones de euros si ganó 3.600?. ¿Tendremos móviles más baratos por esto?. No lo creo. Estoy seguro que si Catalunya hubiese destinado el mismo flujo de inversión al mismo grupo de profesionales (que al fin y al cabo en la investigación es lo que cuenta) sin tener de intermediario a Merck hubiese logrado un mejor resultado final y la ciencia catalana hubiese gozado de más prestigio. Y el laboratorio seguiría operativo.
Y por sobre todas las cosas, tenemos que aprender bien a conocer a nuestros dirigentes empresarios, que suelen pedir libertad para expoliar y subsidio para el resto…. Y la van de liberales!!!
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
miércoles, enero 09, 2008
Educación
En las últimas semanas, tanto acá en España como en Argentina (y aparentemente también en países como Japón) la publicación del informe PISA trajo una multitud de secuelas. Por lo general han sido muestras de pesar por la pésima posición en la que ambos países quedaron dentro de la evaluación.
Una consecuencia natural de la aparición de este tipo de informes es la peregrinación de periodistas y analistas a los países que han obtenido mejores resultados y la consiguiente presentación del informe de visita en distintos medios de comunicación. En el caso del PISA el país a visitar es, periódicamente, Finlandia. Y como no podía ser de otra manera, en esta ocasión han vuelto a llovernos reportajes sobre la excelente educación del país nórdico.
Cómo un tipo que se ha pasado gran parte de su vida manejando números quiero aclarar que soy bastante escéptico a este tipo de informes “globalizadores”. Que la situación en España o Argentina en materia educativa no es buena no hace falta evaluarla mediante ningún tipo de comparación. Basta con hablar con un adolescente o recibir el curriculum de un profesional joven y comprobar que no saben redactar, tienen errores de ortografía, etc. Ni que decir de los que somos padres y comparamos pasado y presente.
Pero bien, PISA está acá y las notas sobre Finlandia también. Y una de estas notas me gustó y por eso se las recomiendo. Es una nota que se publicó en la semana de Navidad, época en la que la gente está más dedicada a llenar de paquetes el arbolito y de comida el estomago (los que somos afortunados y podemos hacerlo) que a leer reportes de este tipo pero como yo soy algo masoquista la leí de cabo a rabo y me pareció de las más rescatables porque se tomaron el trabajo de ir a un colegio a ver qué pasaba y no se conformaron con hablar con quienes manejan políticas desde un escritorio. Felicitaciones a la gente de XLSemanal y en especial a Carlos Manuel Sánchez por el reportaje.
De la nota hay cosas que me gustaron y que creo que debe destacarse. La educación es pública y gratuita (97% de los fineses estudian en colegios estatales). Los colegios están bien equipados y los libros son gratis (si mi memoria no falla por estos lares el PSC de Montilla prometió lo mismo pero en septiembre gasté 600 euros en libritos para los niños y la suma crece mes a mes). Los chicos comen en la escuela y dentro del mismo establecimiento hay médicos, psicólogos, asistentes sociales y hasta dentista. El estado vela por la igualdad de oportunidades y dá lo mismo estudiar en Laponia (no en la fábrica de helados de Barracas) que en Helsinki y se les enseña a pensar y a discutir los problemas. Los docentes tienen salarios dignos y una carga de trabajo razonable y por sobre todas las cosas es una profesión respetada. Los chicos van casi todo el día a clases y tienen tarea para el hogar. Y un tema no menor: no es caro. Invertir 200.000 euros en la educación de un chico, desde la guardería hasta la universidad es una cifra más que razonable. Y el mejor gasto que puede hacer una nación.
Y ahora viene la comparación. Siempre que se presentan los reportes PISA no se discrimina entre colegios públicos y privados (o concertados como se llaman en estas tierras). Acá en España un 35% de los chicos estudian en escuelas concertadas y se me ocurre que en Argentina el porcentaje debe ser bastante similar. Y si los resultados de PISA son malos quiere decir que los colegios privados son malos también. Entonces, ¿Por qué la mentira de decir que son mejores?. Es mejor para el que lucra con la educación pero a todas luces está visto que no es bueno para la sociedad. Mi experiencia personal con la educación de mis hijos es que en la escuela pública han tenido mejor educación que en la privada y a un costo sensiblemente menor.
Otro mito que cae es el del asistencialismo. Muchas veces he oído decir a la gente (y lamentablemente a muchos docentes) que la escuela es un lugar para enseñar y no para darle de comer a los chicos o velar por su salud. ¿Qué mejor lugar que un sitio donde están gran parte del año, y donde por lo general no hay gran rotación, para poder llevar a cabo medidas sanitarias que en una escuela?. Los chicos concurren a ellas desde los 3 a los 17/18 años durante gran parte del año y es allí donde se puede hacer un seguimiento de su salud, sus problemas, etc. Obviamente debe ser encarado por los profesionales adecuados (pediatras, nutricionistas, dentistas, etc.) pero no se puede desperdiciar esa facilidad.
Tanto para Argentina como para España queda un largo camino por recorrer para llegar a los niveles de Finlandia. Primero los políticos deberían (presionados por la sociedad) alcanzar acuerdos mínimos. Basta de pelear por boludeces como si la religión es una materia o no. Los temas son otros y más graves. El futuro de los dos países está en juego en la competencia mundial de naciones y no podemos darnos el lujo de dejar pasar las oportunidades.
Una consecuencia natural de la aparición de este tipo de informes es la peregrinación de periodistas y analistas a los países que han obtenido mejores resultados y la consiguiente presentación del informe de visita en distintos medios de comunicación. En el caso del PISA el país a visitar es, periódicamente, Finlandia. Y como no podía ser de otra manera, en esta ocasión han vuelto a llovernos reportajes sobre la excelente educación del país nórdico.
Cómo un tipo que se ha pasado gran parte de su vida manejando números quiero aclarar que soy bastante escéptico a este tipo de informes “globalizadores”. Que la situación en España o Argentina en materia educativa no es buena no hace falta evaluarla mediante ningún tipo de comparación. Basta con hablar con un adolescente o recibir el curriculum de un profesional joven y comprobar que no saben redactar, tienen errores de ortografía, etc. Ni que decir de los que somos padres y comparamos pasado y presente.
Pero bien, PISA está acá y las notas sobre Finlandia también. Y una de estas notas me gustó y por eso se las recomiendo. Es una nota que se publicó en la semana de Navidad, época en la que la gente está más dedicada a llenar de paquetes el arbolito y de comida el estomago (los que somos afortunados y podemos hacerlo) que a leer reportes de este tipo pero como yo soy algo masoquista la leí de cabo a rabo y me pareció de las más rescatables porque se tomaron el trabajo de ir a un colegio a ver qué pasaba y no se conformaron con hablar con quienes manejan políticas desde un escritorio. Felicitaciones a la gente de XLSemanal y en especial a Carlos Manuel Sánchez por el reportaje.
De la nota hay cosas que me gustaron y que creo que debe destacarse. La educación es pública y gratuita (97% de los fineses estudian en colegios estatales). Los colegios están bien equipados y los libros son gratis (si mi memoria no falla por estos lares el PSC de Montilla prometió lo mismo pero en septiembre gasté 600 euros en libritos para los niños y la suma crece mes a mes). Los chicos comen en la escuela y dentro del mismo establecimiento hay médicos, psicólogos, asistentes sociales y hasta dentista. El estado vela por la igualdad de oportunidades y dá lo mismo estudiar en Laponia (no en la fábrica de helados de Barracas) que en Helsinki y se les enseña a pensar y a discutir los problemas. Los docentes tienen salarios dignos y una carga de trabajo razonable y por sobre todas las cosas es una profesión respetada. Los chicos van casi todo el día a clases y tienen tarea para el hogar. Y un tema no menor: no es caro. Invertir 200.000 euros en la educación de un chico, desde la guardería hasta la universidad es una cifra más que razonable. Y el mejor gasto que puede hacer una nación.
Y ahora viene la comparación. Siempre que se presentan los reportes PISA no se discrimina entre colegios públicos y privados (o concertados como se llaman en estas tierras). Acá en España un 35% de los chicos estudian en escuelas concertadas y se me ocurre que en Argentina el porcentaje debe ser bastante similar. Y si los resultados de PISA son malos quiere decir que los colegios privados son malos también. Entonces, ¿Por qué la mentira de decir que son mejores?. Es mejor para el que lucra con la educación pero a todas luces está visto que no es bueno para la sociedad. Mi experiencia personal con la educación de mis hijos es que en la escuela pública han tenido mejor educación que en la privada y a un costo sensiblemente menor.
Otro mito que cae es el del asistencialismo. Muchas veces he oído decir a la gente (y lamentablemente a muchos docentes) que la escuela es un lugar para enseñar y no para darle de comer a los chicos o velar por su salud. ¿Qué mejor lugar que un sitio donde están gran parte del año, y donde por lo general no hay gran rotación, para poder llevar a cabo medidas sanitarias que en una escuela?. Los chicos concurren a ellas desde los 3 a los 17/18 años durante gran parte del año y es allí donde se puede hacer un seguimiento de su salud, sus problemas, etc. Obviamente debe ser encarado por los profesionales adecuados (pediatras, nutricionistas, dentistas, etc.) pero no se puede desperdiciar esa facilidad.
Tanto para Argentina como para España queda un largo camino por recorrer para llegar a los niveles de Finlandia. Primero los políticos deberían (presionados por la sociedad) alcanzar acuerdos mínimos. Basta de pelear por boludeces como si la religión es una materia o no. Los temas son otros y más graves. El futuro de los dos países está en juego en la competencia mundial de naciones y no podemos darnos el lujo de dejar pasar las oportunidades.
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
martes, diciembre 11, 2007
¿Para que sirve un call center?
Menudo invento los call centers. Aún estoy tratando de dilucidar para que sirven. Mi hermana fue supervisora de uno, lo certificó con ISO 9000, hay montones de gente que trabaja en ellos y, realmente, no suelen servir para nada. O si, sirven para exasperar a los clientes.
Desde los call centers de las AFJP hasta los soportes de las líneas ADSL pasando por los de cualquier empresa en la que quieras comprar algo el servicio que brinda al cliente es cercano a lo pésimo. Cada vez que uno necesita comunicarse con uno de ellos aparece un distribuidor de llamadas que “trata” de orientarte en el trámite que uno debe efectuar pero luego, indefectiblemente, terminas cayendo en un operador telefónico. Y ahí es donde comienza el karma. Puede ser español, argentino o marroquí pero el problema siempre queda sin resolver en ese llamado, por lo que hay que volver a intentarlo con otro operador hasta llegar, con suerte, a caer en manos de alguien que sabe lo que tiene que hacer. Y como por lo general se trata de empleos de “nivel bajo” el personal, o bien tiene poca capacidad de discernimiento o bien es gente que está sólo por el salario con el menor nivel de compromiso y procurando evitar que el cliente no se le enoje a él sino al que le traspaso el problema. Y luego de ser pasado de operador en operador y contar 32 veces lo mismo (porque aseguran que graban pero no para uso interno) uno o ya se exasperó o consiguió una solución (lo normal es que sea un mix de ambos). Entonces, ¿para que sirven los call centers?. Por lo general son tercerizados por lo que el compromiso con el cliente es mínimo (ya que en realidad se trata del cliente de nuestro “cliente”) y son más veces las que desarreglan las cosas que las que lo arreglan.
Lo bueno de los call centers españoles es que en muchos casos están tercerizados en Argentina, por lo que podes hablarle al operador en criollo (sobre todo es bueno cuando uno se enoja así entiende bien el léxico). En España al menos deben servir como unidad de negocios ya que el servicio 0800 no existe (son muy pocas las empresas que tienen call centers gratuitos) y las tarifas por llamar a uno de ellos es cara.
Una excepción son, en general, los call centers bancarios. Ahí se puede operar sin problemas, pero el resto deja bastante que desear. Al menos desde mi punto de vista.
Desde los call centers de las AFJP hasta los soportes de las líneas ADSL pasando por los de cualquier empresa en la que quieras comprar algo el servicio que brinda al cliente es cercano a lo pésimo. Cada vez que uno necesita comunicarse con uno de ellos aparece un distribuidor de llamadas que “trata” de orientarte en el trámite que uno debe efectuar pero luego, indefectiblemente, terminas cayendo en un operador telefónico. Y ahí es donde comienza el karma. Puede ser español, argentino o marroquí pero el problema siempre queda sin resolver en ese llamado, por lo que hay que volver a intentarlo con otro operador hasta llegar, con suerte, a caer en manos de alguien que sabe lo que tiene que hacer. Y como por lo general se trata de empleos de “nivel bajo” el personal, o bien tiene poca capacidad de discernimiento o bien es gente que está sólo por el salario con el menor nivel de compromiso y procurando evitar que el cliente no se le enoje a él sino al que le traspaso el problema. Y luego de ser pasado de operador en operador y contar 32 veces lo mismo (porque aseguran que graban pero no para uso interno) uno o ya se exasperó o consiguió una solución (lo normal es que sea un mix de ambos). Entonces, ¿para que sirven los call centers?. Por lo general son tercerizados por lo que el compromiso con el cliente es mínimo (ya que en realidad se trata del cliente de nuestro “cliente”) y son más veces las que desarreglan las cosas que las que lo arreglan.
Lo bueno de los call centers españoles es que en muchos casos están tercerizados en Argentina, por lo que podes hablarle al operador en criollo (sobre todo es bueno cuando uno se enoja así entiende bien el léxico). En España al menos deben servir como unidad de negocios ya que el servicio 0800 no existe (son muy pocas las empresas que tienen call centers gratuitos) y las tarifas por llamar a uno de ellos es cara.
Una excepción son, en general, los call centers bancarios. Ahí se puede operar sin problemas, pero el resto deja bastante que desear. Al menos desde mi punto de vista.
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
lunes, diciembre 10, 2007
Errores conceptuales
Día histórico en Buenos Aires. Para quienes crecimos en dictadura, un cambio de gobierno constitucional es un motivo de fiesta. Estemos o no de acuerdo con quien ganó las elecciones.
Llevamos 24 años de gobiernos electos por el pueblo y, a pesar de los desastres, para mí han sido más que positivos.
Dado que dispongo de tiempo, estuve viendo una parte de la asunción de Cristina K. a través de Telefé Internacional. Tuvo algunas cosas que me gustaron como su defensa de la escuela pública.
Veremos que sucede con ella.
Lo que no puedo creer es el contínuo error en el que cae la prensa, tanto escrita como televisiva, al mencionar a CK como la primer presidenta electa constitucionalmente. Lamento contradecirlos pero Isabelita también fue electa por medio del sufragio universal en su papel de vicepresidenta y como tal, asumió constitucionalmente el puesto de presidenta cuando falleció Perón. Lo hizo de pleno derecho ya que es una de las funciones que le caben al vicepresidente. Para algo se lo elige, no sólo para ser el presidente del Senado....
Señores periodistas, como siempre, un poco más de estudio....
Llevamos 24 años de gobiernos electos por el pueblo y, a pesar de los desastres, para mí han sido más que positivos.
Dado que dispongo de tiempo, estuve viendo una parte de la asunción de Cristina K. a través de Telefé Internacional. Tuvo algunas cosas que me gustaron como su defensa de la escuela pública.
Veremos que sucede con ella.
Lo que no puedo creer es el contínuo error en el que cae la prensa, tanto escrita como televisiva, al mencionar a CK como la primer presidenta electa constitucionalmente. Lamento contradecirlos pero Isabelita también fue electa por medio del sufragio universal en su papel de vicepresidenta y como tal, asumió constitucionalmente el puesto de presidenta cuando falleció Perón. Lo hizo de pleno derecho ya que es una de las funciones que le caben al vicepresidente. Para algo se lo elige, no sólo para ser el presidente del Senado....
Señores periodistas, como siempre, un poco más de estudio....
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
domingo, diciembre 09, 2007
Innovación permanente
Cuando era chico, mi tío Tito, a la sazón gerente de uno de los concesionarios Ford más grandes de Argentina, decía que lo ideal para tener un auto más económico era que fuesen todos del mismo color y con idéntico equipamiento. A mí, que en esa época era un imberbe (aun mayor del que soy actualmente) me parecía una estupidez, con el tiempo estudie organización de empresa y descubrí que lo que creía una idiotez de un tío era una de las máximas de Henry Ford y su Ford T que ayudó a revolucionar a Estados Unidos y a convertirlo en la potencia que es actualmente. Cuando uno compra productos en la actualidad debe controlar una serie de parámetros entre los distintos productos ofertados (desde turrones hasta coches) que hace que muchísimas veces la gente compre cosas que no necesita ni utilizará jamás y que, al fin y al cabo, sólo hicieron que ese producto les cueste más caro. Uno puede pensar: bueno, es un tonto quien compra lo que no necesita, pero aún los compradores más exhaustivos (yo lo soy en términos tecnológicos pero no en compra diaria por ejemplo) tengamos dificultades. Ahora, ¿es necesaria tanta proliferación de modelos?. Yo creo que, si las empresas dedicasen su tiempo realmente a observar sus líneas de productos, sus estrategias comerciales, y, principalmente, sus costos reales por producto, terminarían dándose cuenta que están equivocadas, pero gracias a su contabilidad creativa sólo ven lo que tienen ganas de ver. Por eso les dejo esta nota de "El Periódico" que comparto plenamente.
9/12/2007 PEQUEÑO OBSERVATORIO // POR JOSEP MARIA ESPINÀS
El negocio del invento continuo
JOSEP MARIA Espinàs
Una de las características de las sociedades occidentales es la progresiva oferta de productos distintos. No se trata, únicamente, de que se ofrece a los ciudadanos coches, motos y bicicletas mientras en otros continentes la gente únicamente puede ir a pie. Se trata de que existe la posibilidad de elegir entre una gama amplísima de coches y motos y, dentro de la misma marca, se pueden encontrar modelos que se distinguen solo por pequeñísimas variantes.Mientras las propuestas políticas parece que van haciéndose homogéneas, las propuestas industriales se han lanzado a una carrera imparable de detalles y matices. Dejo a un lado la creciente sofisticación de los teléfonos móviles y de todo tipo de aparatos de uso cotidiano. Sin embargo, no olvidaré nunca lo que vi en una tienda de Fráncfort: unas tijeras expresamente diseñadas para cortar las puntas de las judías verdes. Como si la operación no se pudiera hacer con unas tijeras cualquiera.La especialización --aunque solo sea teórica-- hace vender.Me atrevería a decir que estamos inventando demasiado sobre lo que ya está inventado, y que el gasto en lo innecesario --porque no nos ofrece nada nuevo que realmente valga la pena-- va creciendo cada vez más.Basta con entrar en unos grandes almacenes o en un hipermercado para darse cuenta de la diversificación cada vez mayor que se aplica a un producto único: una crema hidratante para la piel, por ejemplo. Cada marca añade a esta función unas palabras diferentes que son las que tienen que seducir al comprador. Parece que estamos en una sociedad riquísima, capaz de invertir en la fabricación y adquisición de 50 modelos distintos de sartenes y despertadores.Leí hace poco que aumentaría la variedad de turrones. Los clásicos de almendra encontraron hace ya tiempo la compañía de los turrones de crema quemada, de chocolate y de mazapán. Para estas Navidades se anuncian turrones de arroz con leche, de kiwi, de fresa, de manzana, e incluso turrones con sabor a vino.Esto ya ha pasado con los bombones. Yo como cada día un poco de chocolate, y me gustan los bombones de siempre, los que no son de nada, sino de buen chocolate. Ahora los hay de confituras varias, con especies, con comino... Y los hay con colores muy vistosos. Son bombones de regalo.Soy un anticuado: a mí me gustaría que reinventaran el pan de antes.
9/12/2007 PEQUEÑO OBSERVATORIO // POR JOSEP MARIA ESPINÀS
El negocio del invento continuo
JOSEP MARIA Espinàs
Una de las características de las sociedades occidentales es la progresiva oferta de productos distintos. No se trata, únicamente, de que se ofrece a los ciudadanos coches, motos y bicicletas mientras en otros continentes la gente únicamente puede ir a pie. Se trata de que existe la posibilidad de elegir entre una gama amplísima de coches y motos y, dentro de la misma marca, se pueden encontrar modelos que se distinguen solo por pequeñísimas variantes.Mientras las propuestas políticas parece que van haciéndose homogéneas, las propuestas industriales se han lanzado a una carrera imparable de detalles y matices. Dejo a un lado la creciente sofisticación de los teléfonos móviles y de todo tipo de aparatos de uso cotidiano. Sin embargo, no olvidaré nunca lo que vi en una tienda de Fráncfort: unas tijeras expresamente diseñadas para cortar las puntas de las judías verdes. Como si la operación no se pudiera hacer con unas tijeras cualquiera.La especialización --aunque solo sea teórica-- hace vender.Me atrevería a decir que estamos inventando demasiado sobre lo que ya está inventado, y que el gasto en lo innecesario --porque no nos ofrece nada nuevo que realmente valga la pena-- va creciendo cada vez más.Basta con entrar en unos grandes almacenes o en un hipermercado para darse cuenta de la diversificación cada vez mayor que se aplica a un producto único: una crema hidratante para la piel, por ejemplo. Cada marca añade a esta función unas palabras diferentes que son las que tienen que seducir al comprador. Parece que estamos en una sociedad riquísima, capaz de invertir en la fabricación y adquisición de 50 modelos distintos de sartenes y despertadores.Leí hace poco que aumentaría la variedad de turrones. Los clásicos de almendra encontraron hace ya tiempo la compañía de los turrones de crema quemada, de chocolate y de mazapán. Para estas Navidades se anuncian turrones de arroz con leche, de kiwi, de fresa, de manzana, e incluso turrones con sabor a vino.Esto ya ha pasado con los bombones. Yo como cada día un poco de chocolate, y me gustan los bombones de siempre, los que no son de nada, sino de buen chocolate. Ahora los hay de confituras varias, con especies, con comino... Y los hay con colores muy vistosos. Son bombones de regalo.Soy un anticuado: a mí me gustaría que reinventaran el pan de antes.
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
martes, diciembre 04, 2007
Ay, mi América!!!
Antes de comenzar a escribir esto estuve leyendo una crónica de Gustavo Sierra desde Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, y la misma me ha causado una profunda conmoción. Sigo de cerca todos los acontecimientos de nuestra América Latina, ya sea lo que sucede en el altiplano, en Chile, en Ecuador o en Venezuela. Y lo que nos llega no es muy agradable.
Puede ser que la nota sea un tanto alarmista pero el problema de fondo es siempre el mismo. La desigualdad de la distribución de riqueza en toda la América Latina. Desde la colonia ha sido un problema no resuelto, ni tan siquiera en los países más avanzados como Uruguay, Chile o Argentina.
Sus clases dirigentes, en general, no han querido (porque poder pudieron), ser generosos con las clases más humildes y aún hoy, en pleno siglo XXI existen millones de analfabetos y hambrientos en unas tierras cuyas riquezas les podrían permitir a todos vivir como seres humanos.
Y así llegamos, por la propia miopía de ellos, a las situaciones actuales. Y los únicos culpables son ellos, porque son los que tienen los medios, son los que controlan los gobiernos, son los que supuestamente acceden a una mejor educación, los que tienen acceso a más y mejor información, son los que cedieron la economía y las riquezas a las multinacionales llevándose sus jugosas tajadas. No hay otros culpables. Son culpables por omisión, por desapego. Siempre mirando sus ombligos, queriendo ser como Estados Unidos o como Europa y molestos con la gentuza de color (que para su propia desgracia eran los pueblos originarios de toda América). Y cuando surgen líderes que quieren que esas masas mejoren su calidad de vida comienzan los problemas. Son múltiples los ejemplos, desde Sandino a Allende, que han terminado mal. Y la sangre siempre salió del mismo lado. Siempre sangre del pueblo.
Me duelen y mucho. Son millones a los que jamás conoceré pero que sé que en el fondo sólo quieren comer todos los días, vivir en paz, que sus hijos vayan sanos a la escuela y que puedan superar lo hecho por los padres, que es el fin último de nuestra evolución como raza. No es mucho lo que piden, ¿por qué no vemos como hacer para que puedan conseguirlo?.
Y con esto no quiero decir que estoy a favor no de Evo ni de Chávez. Creo que quien me lee y me conoce sabe que lejos puedo estar a favor de ellos pero entiendo mucho mejor su “lucha” que la posición egoísta de los otros. Sinceramente no los entiendo.
Puede ser que la nota sea un tanto alarmista pero el problema de fondo es siempre el mismo. La desigualdad de la distribución de riqueza en toda la América Latina. Desde la colonia ha sido un problema no resuelto, ni tan siquiera en los países más avanzados como Uruguay, Chile o Argentina.
Sus clases dirigentes, en general, no han querido (porque poder pudieron), ser generosos con las clases más humildes y aún hoy, en pleno siglo XXI existen millones de analfabetos y hambrientos en unas tierras cuyas riquezas les podrían permitir a todos vivir como seres humanos.
Y así llegamos, por la propia miopía de ellos, a las situaciones actuales. Y los únicos culpables son ellos, porque son los que tienen los medios, son los que controlan los gobiernos, son los que supuestamente acceden a una mejor educación, los que tienen acceso a más y mejor información, son los que cedieron la economía y las riquezas a las multinacionales llevándose sus jugosas tajadas. No hay otros culpables. Son culpables por omisión, por desapego. Siempre mirando sus ombligos, queriendo ser como Estados Unidos o como Europa y molestos con la gentuza de color (que para su propia desgracia eran los pueblos originarios de toda América). Y cuando surgen líderes que quieren que esas masas mejoren su calidad de vida comienzan los problemas. Son múltiples los ejemplos, desde Sandino a Allende, que han terminado mal. Y la sangre siempre salió del mismo lado. Siempre sangre del pueblo.
Me duelen y mucho. Son millones a los que jamás conoceré pero que sé que en el fondo sólo quieren comer todos los días, vivir en paz, que sus hijos vayan sanos a la escuela y que puedan superar lo hecho por los padres, que es el fin último de nuestra evolución como raza. No es mucho lo que piden, ¿por qué no vemos como hacer para que puedan conseguirlo?.
Y con esto no quiero decir que estoy a favor no de Evo ni de Chávez. Creo que quien me lee y me conoce sabe que lejos puedo estar a favor de ellos pero entiendo mucho mejor su “lucha” que la posición egoísta de los otros. Sinceramente no los entiendo.
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
Curiosidades catalanas
En estos ratos de ocio una de las cosas que hago es pasar más tiempo que antes dando vueltas por la web, en parte buscando cursos o trabajos y en parte “webeando”.
Por eso me hice aficionado a leer algunos blogs, entre los que se encuentra el de los argentinos que están, como nosotros, radicados en el exterior. Allí aún no publiqué nada pero si me encontré con algunas cosas que pensé que eran propias de los catalanes pero parece que también son comunes en otras ciudades europeas. Una de las cuestiones que más nos llamaron la atención a todos desde que vivimos acá es el “mal” uso que le dan a los cochecitos para los chicos. Y mal uso no porque lo usen para cualquier otra cosa sino que lo usan hasta cuando los chicos ya están pasados de cochecito. Es común ver a chicos de más de 3 años que viajan cómodamente sentados en su carrito (eso sí, los cochecitos parecen el McLaren de Alonso por los chiches que tienen) y los padres o abuelos empujándolos por todos lados, ya sea en la acera, en los autobuses o en el metro. Resulta casi cómico ver a esos “nenotes” hablando claramente con los padres y comiendo o bebiendo su merienda con habilidad (algo que normalmente los usuarios de cochecitos no hacen). Con Inés y los chicos nos reímos porque en cualquier momento hay casamientos en cochecitos. ¡Después se quejan que la adolescencia llega a los 30 años, si al fin los que no les dan libertad son ellos!.
Otra particularidad es que hay mucha gente de nuestra edad (o sea de más de 40 años) con chicos pequeños (de menos de 3 años), y que muchas de esas parejas tienen chicos que son definitivamente adoptados (chinos o africanos). Nos llama la atención porque es difícil creen que haya tantos problemas de fertilidad. Si fuese así sería un tema preocupante para la salud pública y no parece serlo, así que asumimos que se trata de algún fenómeno social relacionado con la multiactividad de los padres (o quizás más de la madre) que hace que no quiera o no pueda disfrutar del tiempo necesario para llevar en su pancita a su futuro hijo y que por el contrario prefieren adoptar a niños de otras culturas. Los pequeños chinos son en general, y como es lógico suponer por el control de natalidad que desarrolla el país asiático, nenas.
Una situación que me parece divertida es que los catalanes son muy parecidos a los porteños. Cuando las cosas están bien son lo más grande del mundo, la ciudad más bonita, la preferida de los turistas, la que eligen todos loes ejecutivos, etc. pero en cuanto la taba cae al revés, mamma mía!!!. Este verano, entre un corte de luz muy grande, las obras del AVE que debía llegar a Barcelona en unos días pero el apuro les jugó una mala pasada y los problemas del aeropuerto ya se sentían como del Tercer Mundo pero del malo. No todo es tan dramático como ellos lo ven. Catalunya tuvo una explosión demográfica en 10 años producto de la inmigración (proyectaban a estas alturas tener 6 millones de habitantes y resulta que ya vamos por los 7) y al no haberla previsto toda la red pública se ha visto resentida ya que además una gran parte de ese millón de habitantes nuevos (un 17% más de lo que esperaban) proviene de países donde la i
nfraestructura es mala o poseen déficit educativos y por ende son más complejos de asimilar. Por ejemplo los centros médicos no tiene doctores que hablen rumano o árabe, o hay ginecólogos pero las pacientes de origen musulmán requieren ginecólogas, o los chicos no hablan español ni catalán así que se les hace difícil integrarlos. Toda esta herencia llevará algún tiempo repararla y muchas veces los dirigentes deben luchar con Madrid para que se hagan las cosas (aunque hay buena onda ya que Zapatero depende mucho de los votos del PSC).
Por último les dejo una curiosidad que encontré en el super el fin de semana. ¡Legui en las estanterías del Carrefour!.¡ Y yo que creía que ni siquiera existía más en Argentina!. La calidad de la foto no es muy buena porque los móviles con cámara de alta resolución (2 o 3 MP) los tienen los chicos.....
Bueno, por hoy es suficiente,
Au revoire!!
Por eso me hice aficionado a leer algunos blogs, entre los que se encuentra el de los argentinos que están, como nosotros, radicados en el exterior. Allí aún no publiqué nada pero si me encontré con algunas cosas que pensé que eran propias de los catalanes pero parece que también son comunes en otras ciudades europeas. Una de las cuestiones que más nos llamaron la atención a todos desde que vivimos acá es el “mal” uso que le dan a los cochecitos para los chicos. Y mal uso no porque lo usen para cualquier otra cosa sino que lo usan hasta cuando los chicos ya están pasados de cochecito. Es común ver a chicos de más de 3 años que viajan cómodamente sentados en su carrito (eso sí, los cochecitos parecen el McLaren de Alonso por los chiches que tienen) y los padres o abuelos empujándolos por todos lados, ya sea en la acera, en los autobuses o en el metro. Resulta casi cómico ver a esos “nenotes” hablando claramente con los padres y comiendo o bebiendo su merienda con habilidad (algo que normalmente los usuarios de cochecitos no hacen). Con Inés y los chicos nos reímos porque en cualquier momento hay casamientos en cochecitos. ¡Después se quejan que la adolescencia llega a los 30 años, si al fin los que no les dan libertad son ellos!.
Otra particularidad es que hay mucha gente de nuestra edad (o sea de más de 40 años) con chicos pequeños (de menos de 3 años), y que muchas de esas parejas tienen chicos que son definitivamente adoptados (chinos o africanos). Nos llama la atención porque es difícil creen que haya tantos problemas de fertilidad. Si fuese así sería un tema preocupante para la salud pública y no parece serlo, así que asumimos que se trata de algún fenómeno social relacionado con la multiactividad de los padres (o quizás más de la madre) que hace que no quiera o no pueda disfrutar del tiempo necesario para llevar en su pancita a su futuro hijo y que por el contrario prefieren adoptar a niños de otras culturas. Los pequeños chinos son en general, y como es lógico suponer por el control de natalidad que desarrolla el país asiático, nenas.
Una situación que me parece divertida es que los catalanes son muy parecidos a los porteños. Cuando las cosas están bien son lo más grande del mundo, la ciudad más bonita, la preferida de los turistas, la que eligen todos loes ejecutivos, etc. pero en cuanto la taba cae al revés, mamma mía!!!. Este verano, entre un corte de luz muy grande, las obras del AVE que debía llegar a Barcelona en unos días pero el apuro les jugó una mala pasada y los problemas del aeropuerto ya se sentían como del Tercer Mundo pero del malo. No todo es tan dramático como ellos lo ven. Catalunya tuvo una explosión demográfica en 10 años producto de la inmigración (proyectaban a estas alturas tener 6 millones de habitantes y resulta que ya vamos por los 7) y al no haberla previsto toda la red pública se ha visto resentida ya que además una gran parte de ese millón de habitantes nuevos (un 17% más de lo que esperaban) proviene de países donde la i
Por último les dejo una curiosidad que encontré en el super el fin de semana. ¡Legui en las estanterías del Carrefour!.¡ Y yo que creía que ni siquiera existía más en Argentina!. La calidad de la foto no es muy buena porque los móviles con cámara de alta resolución (2 o 3 MP) los tienen los chicos.....
Bueno, por hoy es suficiente,
Au revoire!!
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
lunes, diciembre 03, 2007
Living in the paro
Como les contaba en otra entrada, hace un mes que estoy en el paro, o sea que formo parte de la estadística de desempleados de la Madre Patria. Ya completé los trámites para cobrar el seguro de desempleo y ahora sólo me queda cobrarlo. Por una carta que no me entregaron en la pUTE (apelativo que le gusta aplicar al amigo Ignacio) en vez de cobrar en diciembre recién lo haré en enero. El proceso de búsqueda continúa, los avisos aparecen diariamente y enviamos las cartas, de paso estudio el mercado de cursos para los “aturat” (o sea los desempleados catalanes). En algunos lados nos han preseleccionado pero los procesos en general son lentos.
Mientras he comenzado a desarrollar una rutina hogareña. Aprovechando el tiempo libre he retomado mi buen hábito de lectura. He leído un par de novelas y dos libros que me resultaron muy interesantes. El primero se llama “El economista camuflado” de Tom Harford y el otro es “Confesiones de un gángster económico” de John Perkins. El de Harford enseña los manejos de microeconomía de las empresas de una manera muy didáctica. El segundo libro es también muy interesante ya que cuenta la historia de un personaje que se dedicaba a “inventar” reportes en países del Tercer Mundo para que luego, mediante créditos del Banco Mundial, se efectuaran grandes obras que al ser imposibles de pagar terminaban poniendo de rodillas a los países y dejándolos en manos de los estadounidenses. Dos libros bien interesantes. Ahora estoy terminando un libro que me recomendó Enrique sobre los errores de Alemania en la Primera Guerra Mundial y quiero volver a leer un ensayo de Jeremy Rifkin sobre las diferencias entre Europa y USA.
Aprovecho también, gracias a la colaboración de los chicos que me han pasado una página muy buena, a ver las pocas cosas buenas de la televisión argentina. El otro día no pude parar y vi de corrido los 3 capítulos de “Televisión por la identidad” que me encantaron. Es una de las pocas cosas que extraño. También me bajé y vi “La Argentina latente” de Pino Solanas, “The take” que es una película de Naomi Klein sobre las fábricas recuperadas en Argentina y una pelí sobre la masacre de Trelew (como verán soy un poco masoquista también). Tengo los capítulos de “El gen argentino” pero creo que quizás quieran verlo también los chicos.
Además me asocié al ICIL, que no es otra cosa que el Instituto Catalán de Logística, así que me he ido bajando su información para tratar de aprender los problemas logísticos de esta zona que se supone serán los que deberé enfrentar en los meses próximos. Todo eso lo matizamos escuchando música de la Negra, a Sabina, al Nano, a Fito (Páez no el de los Fittipaldis), etc.
Obviamente no he podido sustraerme de las tareas de “Maruja”. Como a más tardar a las 9 y media están todos fuera de casa ya me he convertido en la señora del hogar. Hago mi cama (ya les impuse, aunque con desigual éxito, la tarea de hacerse sus camas a cada uno de los chicos), junto la ro
pa de las habitaciones para lavar, hago la “colada” (o sea pongo el lavarropas a andar), tiendo, me preocupo del almuerzo y lo preparo, etc. Otra nueva imposición es que hemos reducido drásticamente la ropa que se plancha. Salvo las camisas (que desde que llegué a España es mi tarea) y algunas cosas puntuales, espero que la plancha funcione sustancialmente menos. Total los chicos siempre usan la ropa arrugada porque no se molestan de acomodarla cuando sacan de sus cajones alguna pieza. Así que deberá ser muy avezado el ojo que detecte la diferencia de arrugas….jajajaja. Una situación risueña se nos dio el sábado en Carrefour donde dudábamos Inés y yo sobre cuál era el mejor suavizante para comprar (antes era una problemática exclusiva de Inesita).
Por otra parte también estoy acompañando a Hernán a sus partidos de rugby aunque creo que en cualquier momento me tildan de “gaffe” (denominación española del mufa) porque cada vez que fui perdieron.
Como verán la vida de un desocupado es atareada también. No crean que es todo soplar y hacer botellas.
Adeu
Mientras he comenzado a desarrollar una rutina hogareña. Aprovechando el tiempo libre he retomado mi buen hábito de lectura. He leído un par de novelas y dos libros que me resultaron muy interesantes. El primero se llama “El economista camuflado” de Tom Harford y el otro es “Confesiones de un gángster económico” de John Perkins. El de Harford enseña los manejos de microeconomía de las empresas de una manera muy didáctica. El segundo libro es también muy interesante ya que cuenta la historia de un personaje que se dedicaba a “inventar” reportes en países del Tercer Mundo para que luego, mediante créditos del Banco Mundial, se efectuaran grandes obras que al ser imposibles de pagar terminaban poniendo de rodillas a los países y dejándolos en manos de los estadounidenses. Dos libros bien interesantes. Ahora estoy terminando un libro que me recomendó Enrique sobre los errores de Alemania en la Primera Guerra Mundial y quiero volver a leer un ensayo de Jeremy Rifkin sobre las diferencias entre Europa y USA.
Aprovecho también, gracias a la colaboración de los chicos que me han pasado una página muy buena, a ver las pocas cosas buenas de la televisión argentina. El otro día no pude parar y vi de corrido los 3 capítulos de “Televisión por la identidad” que me encantaron. Es una de las pocas cosas que extraño. También me bajé y vi “La Argentina latente” de Pino Solanas, “The take” que es una película de Naomi Klein sobre las fábricas recuperadas en Argentina y una pelí sobre la masacre de Trelew (como verán soy un poco masoquista también). Tengo los capítulos de “El gen argentino” pero creo que quizás quieran verlo también los chicos.
Además me asocié al ICIL, que no es otra cosa que el Instituto Catalán de Logística, así que me he ido bajando su información para tratar de aprender los problemas logísticos de esta zona que se supone serán los que deberé enfrentar en los meses próximos. Todo eso lo matizamos escuchando música de la Negra, a Sabina, al Nano, a Fito (Páez no el de los Fittipaldis), etc.
Obviamente no he podido sustraerme de las tareas de “Maruja”. Como a más tardar a las 9 y media están todos fuera de casa ya me he convertido en la señora del hogar. Hago mi cama (ya les impuse, aunque con desigual éxito, la tarea de hacerse sus camas a cada uno de los chicos), junto la ro
pa de las habitaciones para lavar, hago la “colada” (o sea pongo el lavarropas a andar), tiendo, me preocupo del almuerzo y lo preparo, etc. Otra nueva imposición es que hemos reducido drásticamente la ropa que se plancha. Salvo las camisas (que desde que llegué a España es mi tarea) y algunas cosas puntuales, espero que la plancha funcione sustancialmente menos. Total los chicos siempre usan la ropa arrugada porque no se molestan de acomodarla cuando sacan de sus cajones alguna pieza. Así que deberá ser muy avezado el ojo que detecte la diferencia de arrugas….jajajaja. Una situación risueña se nos dio el sábado en Carrefour donde dudábamos Inés y yo sobre cuál era el mejor suavizante para comprar (antes era una problemática exclusiva de Inesita).Por otra parte también estoy acompañando a Hernán a sus partidos de rugby aunque creo que en cualquier momento me tildan de “gaffe” (denominación española del mufa) porque cada vez que fui perdieron.
Como verán la vida de un desocupado es atareada también. No crean que es todo soplar y hacer botellas.
Adeu
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
domingo, noviembre 11, 2007
Payasadas en la Cumbre Iberoamericana
Como en ciudadano que vivió la mayoría de su niñez y adolescencia en distintas dictaduras militares soy un amante profundo de la democracia. Creo que de todas las formas de gobierno es, sin dudas, la mejor. Obviamente también es perfectible y es un deber de todos los ciudadanos libres del mundo defenderla y mejorarla día a día.
Uno trata de inculcarle a los hijos, que afortunadamente nacieron en un país distinto al que me tocó a mí, que pese a las elecciones fraudulentas (como las del señor Bush), los candidatos a dedo (como en Argentina o España), o los simulacros de democracia (como Cuba o Venezuela), siempre es preferible un gobierno en el que se sepa la fecha de comienzo y la fecha de caducidad del mismo, donde los que se oponen puedan hablar y opinar con rela
tiva libertad y donde cada X cantidad de años los ciudadanos deban, con más o menos ganas, expresar su opinión mediante el voto.
Toda ese párrafo viene a cuenta del incidente de hoy en Chile entre Chávez, Ortega, Zapatero y don Juan Carlos I de Borbón.
Zapatero es un tipo que siempre me cayó bien. Pese a muchos errores políticos que le endilgan acá en España creo que ha hecho un gobierno razonable, tratando de cumplir con lo que en su día dijo que iba a hacer. Pese a los intereses de la derecha, a los cabreos catalanes, a la prepotencia de ETA, a los rápidos andaluces, etc. ha sabido manejarse y si pudiese votar en marzo del año próximo seguro tendría mi voto. Su discurso de hoy me pareció bueno en defensa de los presidentes demócratas pero creo que Aznar es indefendible. Si una persona, por el simple hecho de ser votada por su pueblo debe ser respetada entonces deberíamos reinvindicar a Adolf Hitler (que fue elegido democráticamente). Chávez no es un tipo que me cause ningún afecto. Creo que es un militarucho bravucón que tiene la suerte de que el petróleo tenga un precio altísimo y con eso se da el lujo de pavonearse por el mundo. En otras circunstancias estaría más solo que Saddam antes de que lo capturaran. Pero en el tema de la disputa, Chávez lleva la razón porque Aznar estuvo detrás del golpe en Venezuela. Y si un supuesto demócrata se involucra en un golpe de Estado en otro país, desde mi humilde punto de vista deja de ser demócrata. La elección fue de Aznar. En su momento el decidió que quería hacer y lo llevó a cabo. Y ahí dejó de ser demócrata. Entonces, mi querido Zapatero, meterlo en la misma bolsa que gente como Tabaré Vázquez, Lula o Bachelet es faltarles el respeto a estos últimos.
Sobre don Juan Carlos, me parece que está un poco gagá. Es una pena porque personalmente siento un pr
ofundo aprecio por la familia real (obviamente no los conozco). Creo que son un factor de cohesión importante dentro de la política española pero me parece que va siendo hora que deje lugar a las nuevas generaciones. Se ha tomado muy a pecho lo de ser el único asistente a todas las Cumbres. Me parece que no se dio cuenta que América hace ya casi un par de siglos que se despidió de los reyes de España y que, bien o mal, trata de vivir a sus aires. Enojarse por las críticas a Aznar o por los comentarios de Ortega sobre Unión Fenosa, levantándose y yéndose como un chico mal criado lo han hecho quedar mal. Es bien sabido que las empresas españolas no vinieron a América a hacer sociales. Vinieron a ganar plata y mucha. Plata de la buena, lo que les hizo ganar peso en el concierto mundial de empresas. Telefónica no sería la tercera empresa de teléfonos del mundo si no fuese por los negocios “sudacas”. Lo mismo Repsol, que sería apenas una comercializadora de combustibles si don Carlos y sus amigos (entre los que, no nos olvidemos, estaban los tortolitos Kirchner) no le hubiese vendido YPF. ¿Han invertido?, si, es cierto, lo hicieron. Pero a expensas de tarifas altísimas, de negocios no claros, etc. Y en algunas ocasiones, como en Nicaragua, se pasaron de vivos. Y cuando uno se pasa de vivo hay que pagar las consecuencias. Por eso mi apreciadísimo don Juan Carlos, no se enoje con el que dice la verdad, aunque la misma ataque a sus amigos.
PD: Gracias Nick!!!!
Como en ciudadano que vivió la mayoría de su niñez y adolescencia en distintas dictaduras militares soy un amante profundo de la democracia. Creo que de todas las formas de gobierno es, sin dudas, la mejor. Obviamente también es perfectible y es un deber de todos los ciudadanos libres del mundo defenderla y mejorarla día a día.
Uno trata de inculcarle a los hijos, que afortunadamente nacieron en un país distinto al que me tocó a mí, que pese a las elecciones fraudulentas (como las del señor Bush), los candidatos a dedo (como en Argentina o España), o los simulacros de democracia (como Cuba o Venezuela), siempre es preferible un gobierno en el que se sepa la fecha de comienzo y la fecha de caducidad del mismo, donde los que se oponen puedan hablar y opinar con rela
tiva libertad y donde cada X cantidad de años los ciudadanos deban, con más o menos ganas, expresar su opinión mediante el voto.Toda ese párrafo viene a cuenta del incidente de hoy en Chile entre Chávez, Ortega, Zapatero y don Juan Carlos I de Borbón.
Zapatero es un tipo que siempre me cayó bien. Pese a muchos errores políticos que le endilgan acá en España creo que ha hecho un gobierno razonable, tratando de cumplir con lo que en su día dijo que iba a hacer. Pese a los intereses de la derecha, a los cabreos catalanes, a la prepotencia de ETA, a los rápidos andaluces, etc. ha sabido manejarse y si pudiese votar en marzo del año próximo seguro tendría mi voto. Su discurso de hoy me pareció bueno en defensa de los presidentes demócratas pero creo que Aznar es indefendible. Si una persona, por el simple hecho de ser votada por su pueblo debe ser respetada entonces deberíamos reinvindicar a Adolf Hitler (que fue elegido democráticamente). Chávez no es un tipo que me cause ningún afecto. Creo que es un militarucho bravucón que tiene la suerte de que el petróleo tenga un precio altísimo y con eso se da el lujo de pavonearse por el mundo. En otras circunstancias estaría más solo que Saddam antes de que lo capturaran. Pero en el tema de la disputa, Chávez lleva la razón porque Aznar estuvo detrás del golpe en Venezuela. Y si un supuesto demócrata se involucra en un golpe de Estado en otro país, desde mi humilde punto de vista deja de ser demócrata. La elección fue de Aznar. En su momento el decidió que quería hacer y lo llevó a cabo. Y ahí dejó de ser demócrata. Entonces, mi querido Zapatero, meterlo en la misma bolsa que gente como Tabaré Vázquez, Lula o Bachelet es faltarles el respeto a estos últimos.
Sobre don Juan Carlos, me parece que está un poco gagá. Es una pena porque personalmente siento un pr
ofundo aprecio por la familia real (obviamente no los conozco). Creo que son un factor de cohesión importante dentro de la política española pero me parece que va siendo hora que deje lugar a las nuevas generaciones. Se ha tomado muy a pecho lo de ser el único asistente a todas las Cumbres. Me parece que no se dio cuenta que América hace ya casi un par de siglos que se despidió de los reyes de España y que, bien o mal, trata de vivir a sus aires. Enojarse por las críticas a Aznar o por los comentarios de Ortega sobre Unión Fenosa, levantándose y yéndose como un chico mal criado lo han hecho quedar mal. Es bien sabido que las empresas españolas no vinieron a América a hacer sociales. Vinieron a ganar plata y mucha. Plata de la buena, lo que les hizo ganar peso en el concierto mundial de empresas. Telefónica no sería la tercera empresa de teléfonos del mundo si no fuese por los negocios “sudacas”. Lo mismo Repsol, que sería apenas una comercializadora de combustibles si don Carlos y sus amigos (entre los que, no nos olvidemos, estaban los tortolitos Kirchner) no le hubiese vendido YPF. ¿Han invertido?, si, es cierto, lo hicieron. Pero a expensas de tarifas altísimas, de negocios no claros, etc. Y en algunas ocasiones, como en Nicaragua, se pasaron de vivos. Y cuando uno se pasa de vivo hay que pagar las consecuencias. Por eso mi apreciadísimo don Juan Carlos, no se enoje con el que dice la verdad, aunque la misma ataque a sus amigos.PD: Gracias Nick!!!!
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
viernes, noviembre 09, 2007
¡Ay país!!
Petrobras acaba de anunciar el descubrimiento de un gran yacimiento petrolífero marino que le garantizará ser uno de los 10 países con mayor cantidad de reservas en el mundo y el tercero en el Cono Sur detrás de Venezuela y de Nigeria.
Cuando leo estas noticias no puedo más que pellizcarme para ver si estoy despierto. En mi adolescencia, y tengo 42 años no soy Dorian Grey, Brasil importaba casi todo el petróleo que consumía y había comenzado el desarrollo de etanol mediante el procesamiento de la caña de azúcar para reducir el consumo de petróleo y disminuir la dependencia del país del “oro negro” importado. Por otro lado, Argentina se autoabastecía y tenía reservas razonables. No nadaba en petróleo pero sólo necesitaba importar ciertos cortes.
30 años después nuestras reservas y nuestra producción declinan, tenemos que importar gas de Bolivia y fuel oil de Venezuela y perdimos la soberanía porque las decisiones en materia de petróleo no se toman en Argentina sino en Barcelona o en San Pablo.
El petróleo argentino dejó de ser de propiedad de los ciudadanos del país para ser de los señores feudales de las provincias que tienen la suerte de tenerlo debajo de sus pies, YPF pasó de ser una empresa que desarrollaba el país a ser una división de Repsol (que luego de succionar toda la ganancia posible ahora la tiene como lastre y quiere desprenderse a toda costa de ella, eso si, cobrando por el 40% casi lo mismo que lo que pagó por el 100%) y los argentinos tienen que soportar cortes de gas y luz en invierno (obviamente los días que más falta hace) y de luz en verano.
Como cantaba Piero en esos años de autoabastecimiento.... ¡Ay país!!
Petrobras acaba de anunciar el descubrimiento de un gran yacimiento petrolífero marino que le garantizará ser uno de los 10 países con mayor cantidad de reservas en el mundo y el tercero en el Cono Sur detrás de Venezuela y de Nigeria.
Cuando leo estas noticias no puedo más que pellizcarme para ver si estoy despierto. En mi adolescencia, y tengo 42 años no soy Dorian Grey, Brasil importaba casi todo el petróleo que consumía y había comenzado el desarrollo de etanol mediante el procesamiento de la caña de azúcar para reducir el consumo de petróleo y disminuir la dependencia del país del “oro negro” importado. Por otro lado, Argentina se autoabastecía y tenía reservas razonables. No nadaba en petróleo pero sólo necesitaba importar ciertos cortes.
30 años después nuestras reservas y nuestra producción declinan, tenemos que importar gas de Bolivia y fuel oil de Venezuela y perdimos la soberanía porque las decisiones en materia de petróleo no se toman en Argentina sino en Barcelona o en San Pablo.
El petróleo argentino dejó de ser de propiedad de los ciudadanos del país para ser de los señores feudales de las provincias que tienen la suerte de tenerlo debajo de sus pies, YPF pasó de ser una empresa que desarrollaba el país a ser una división de Repsol (que luego de succionar toda la ganancia posible ahora la tiene como lastre y quiere desprenderse a toda costa de ella, eso si, cobrando por el 40% casi lo mismo que lo que pagó por el 100%) y los argentinos tienen que soportar cortes de gas y luz en invierno (obviamente los días que más falta hace) y de luz en verano.
Como cantaba Piero en esos años de autoabastecimiento.... ¡Ay país!!
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
viernes, noviembre 02, 2007
Fa vint anys que tinc 20 anys
Esta frase, además de ser el título de una excelente canción en catalán del Nano Serrat, está dedicado a Inés.
¿Y por que se lo dedico a ella?. Porque el 15 de octubre
cumplimos 20 años de casados. Lamentablemente el festejo quedó desmerecido por las circunstancias que les comenté en el artículo anterior y los planes que teníamos para la celebración han sido pospuestos hasta tener una mejor definición del panorama.
Pero las penas del presente no pueden, ni deben, desmerecer estos 20 años de mutua compañía. Como dice el tango, 20 años no es nada pero también lo es todo.
20 años de comienzos difíciles, de sacrificios, de muchas alegrías y algunas penas. De 3 hijos hermosos, inteligentes y cariñosos (saben que soy baboso, no tengo porque negarlo).
20 años de aprendizaje juntos, de ir para adelante, de tratar de crecer.
20 años, también, de aguantarme, porque reconozco que a veces me torno insoportable.
20 años de ilusiones y proyectos compartidos. Algunos vueltos realidad, otros reformulados y otros definitivamente guardados en el arcón de los recuerdos.
20 años de comprensión, de cariño, de amor.
En fin, podría seguir enumerando cosas pero creo que, como dice el título, lo importante de estos 20 años es que hace 20 años que lograste que tenga 20 años en el corazón.
Besos Inés. Muchas gracias por estos geniales 20 años. Y a por los próximos 20.
Esta frase, además de ser el título de una excelente canción en catalán del Nano Serrat, está dedicado a Inés.
¿Y por que se lo dedico a ella?. Porque el 15 de octubre
cumplimos 20 años de casados. Lamentablemente el festejo quedó desmerecido por las circunstancias que les comenté en el artículo anterior y los planes que teníamos para la celebración han sido pospuestos hasta tener una mejor definición del panorama.Pero las penas del presente no pueden, ni deben, desmerecer estos 20 años de mutua compañía. Como dice el tango, 20 años no es nada pero también lo es todo.
20 años de comienzos difíciles, de sacrificios, de muchas alegrías y algunas penas. De 3 hijos hermosos, inteligentes y cariñosos (saben que soy baboso, no tengo porque negarlo).
20 años de aprendizaje juntos, de ir para adelante, de tratar de crecer.
20 años, también, de aguantarme, porque reconozco que a veces me torno insoportable.
20 años de ilusiones y proyectos compartidos. Algunos vueltos realidad, otros reformulados y otros definitivamente guardados en el arcón de los recuerdos.
20 años de comprensión, de cariño, de amor.
En fin, podría seguir enumerando cosas pero creo que, como dice el título, lo importante de estos 20 años es que hace 20 años que lograste que tenga 20 años en el corazón.
Besos Inés. Muchas gracias por estos geniales 20 años. Y a por los próximos 20.
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
jueves, noviembre 01, 2007
Anclao en BCN
Hace unos días, más precisamente el 11 de octubre, mis queridos jefes porteños tuvieron el agrado de comunicarme que dejaba de serle útil al proyecto en el que me estaba desempeñando y por ende tenía dos opciones, o volverme a Buenos Aires con toda la prole, o quedarme acá viendo como llevar adelante la vida de todos los de la familia. Es cierto que el proyecto viene dando tumbos desde hace bastante tiempo, yo diría que desde el primer día, pero quedarte de sopetón sin trabajo y a 12.000 km de tu tierra es algo complejo.
El primer impacto ha sido duro pero lo que realmente más me molestó fue la manera tan argentina de hacer las cosas. Llegaron de Buenos Aires un martes (en realidad el lunes por la tarde) y estuvieron 3 días en la oficina (junto con un par de adláteres) yendo a tomar café y almorzar e ignorándome, cuando hasta hace poco me llamaban para que por favor les deposite dinero en sus cuentas porque les caían vencimientos. Yo, con los casi 25 años de trabajar en empresas de distinto calibre, ya había calado como venía la mano pero no podía creer tamaña cobardía. Pero si, bien de argentino cagón, esperaron hasta los últimos 10 minutos de su estancia en la Ciudad Condal para comunicarme la triste novedad. Atrás quedaron años de trabajo, de esfuerzo, de cosas perdidas en pos de un proyecto que fue pésimamente manejado por un estratega que se quedó corto en las estrategias (excepto claro está en la de llevarse dinero a su bolsillo).
En los días que siguieron, y luego de comprobar que la incredulidad ante tamaña situación no era sólo mía, comencé con la tarea de conseguir una nueva “feina” por estos lares. Por lo pronto visito todas las páginas web de trabajo que conozco y los domingos compro los dos diarios más importantes para ver que avisos salen. Pero pese a que he enviado más de 50 respuestas aún nadie ha llamado, así que debo asumir que hay que variar un poco el método de búsqueda. Creo que comenzaré a caminar por las distintas agencias de colocación para hacerme conocer. Pero lo haré cuando tenga en claro que dinero me queda en el bolsillo después de la desvinculación, ya que aunque han pasado 15 días los porteños no terminan de tener tiempo para cerrar cosas. No quería conflictos pero me parece que el tema terminará mediante abogados.
Mientras tanto he cambiado los roles en casa. Ahora me levanto a la mañana para prepararle el desayuno a Brenda y Hernán que se van al cole a las 8 y ver como se van a sus estudios correspondientes Kike e Inés. Y cuando todos salen comienza mi tarea de “Maruja” (como le dicen acá al ama de casa). Recoger las tazas y vasos que los chicos dejaron en sus habitaciones, ver que hayan hecho la cama (con la excepción de Kike que sigue creyendo ser el único privilegiado), juntar la ropa que dejaron tirada en todos lados (especialmente en el baño), hacer nuestra cama, poner la colada (versión española de poner el lavarropas) y tender la ropa, verificar los mails, ver que avisos nuevos han surgido, comprar el diario y recoger la correspondencia, y pensar que prepararles de almorzar para cuando lleguen a las 14 horas, hambrientos y malhumorados. Todo eso en compañía de Tigre que me mira extrañado.
Una experiencia distinta en la vida. Como dirían los chinos la crisis es una oportunidad. Veremos como podemos sacar el mejor partido de esta oportunidad que la vida me ha puesto por delante. Fins aviat.
Hace unos días, más precisamente el 11 de octubre, mis queridos jefes porteños tuvieron el agrado de comunicarme que dejaba de serle útil al proyecto en el que me estaba desempeñando y por ende tenía dos opciones, o volverme a Buenos Aires con toda la prole, o quedarme acá viendo como llevar adelante la vida de todos los de la familia. Es cierto que el proyecto viene dando tumbos desde hace bastante tiempo, yo diría que desde el primer día, pero quedarte de sopetón sin trabajo y a 12.000 km de tu tierra es algo complejo.
El primer impacto ha sido duro pero lo que realmente más me molestó fue la manera tan argentina de hacer las cosas. Llegaron de Buenos Aires un martes (en realidad el lunes por la tarde) y estuvieron 3 días en la oficina (junto con un par de adláteres) yendo a tomar café y almorzar e ignorándome, cuando hasta hace poco me llamaban para que por favor les deposite dinero en sus cuentas porque les caían vencimientos. Yo, con los casi 25 años de trabajar en empresas de distinto calibre, ya había calado como venía la mano pero no podía creer tamaña cobardía. Pero si, bien de argentino cagón, esperaron hasta los últimos 10 minutos de su estancia en la Ciudad Condal para comunicarme la triste novedad. Atrás quedaron años de trabajo, de esfuerzo, de cosas perdidas en pos de un proyecto que fue pésimamente manejado por un estratega que se quedó corto en las estrategias (excepto claro está en la de llevarse dinero a su bolsillo).
En los días que siguieron, y luego de comprobar que la incredulidad ante tamaña situación no era sólo mía, comencé con la tarea de conseguir una nueva “feina” por estos lares. Por lo pronto visito todas las páginas web de trabajo que conozco y los domingos compro los dos diarios más importantes para ver que avisos salen. Pero pese a que he enviado más de 50 respuestas aún nadie ha llamado, así que debo asumir que hay que variar un poco el método de búsqueda. Creo que comenzaré a caminar por las distintas agencias de colocación para hacerme conocer. Pero lo haré cuando tenga en claro que dinero me queda en el bolsillo después de la desvinculación, ya que aunque han pasado 15 días los porteños no terminan de tener tiempo para cerrar cosas. No quería conflictos pero me parece que el tema terminará mediante abogados.
Mientras tanto he cambiado los roles en casa. Ahora me levanto a la mañana para prepararle el desayuno a Brenda y Hernán que se van al cole a las 8 y ver como se van a sus estudios correspondientes Kike e Inés. Y cuando todos salen comienza mi tarea de “Maruja” (como le dicen acá al ama de casa). Recoger las tazas y vasos que los chicos dejaron en sus habitaciones, ver que hayan hecho la cama (con la excepción de Kike que sigue creyendo ser el único privilegiado), juntar la ropa que dejaron tirada en todos lados (especialmente en el baño), hacer nuestra cama, poner la colada (versión española de poner el lavarropas) y tender la ropa, verificar los mails, ver que avisos nuevos han surgido, comprar el diario y recoger la correspondencia, y pensar que prepararles de almorzar para cuando lleguen a las 14 horas, hambrientos y malhumorados. Todo eso en compañía de Tigre que me mira extrañado.
Una experiencia distinta en la vida. Como dirían los chinos la crisis es una oportunidad. Veremos como podemos sacar el mejor partido de esta oportunidad que la vida me ha puesto por delante. Fins aviat.
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
domingo, octubre 21, 2007
Grande Ferrari!!!
Desde 1974 soy seguidor de la Fórmula 1. He soportado madrugones (en Argentina las carreras las pasaban, en alguna época, a las 7 de la mañana), alegrías, amarguras, cargadas por el Lole, en fin, todo l
o que puede vivir alguien al que le gusta un deporte. Obviamente siempre apoyé a los pilotos argentinos, sin importar en que equipo corriesen pero mi equipo, históricamente, es Ferrari.
Seguramente el color tiene mucho que ver así como que Reutemann y Fangio corrieron allí, o que José Froilán González fue el que hizo ganar por primera vez a una Ferrari pero mi pasión por el “cavalino rampante” es casi tan grande como por el rojo de Avellaneda.
Sinceramente este campeonato lo veía muy difícil. Los pilotos del equipo italiano no me parecían de lo mejor, o al menos no a la altura de Ferrari y Mc Laren se había preparado (aparentemente) de manera más que agresiva como dos buenos pilotos como Alonso y Hamilton, pero……..
…..Apareció Ron Dennis. Realmente estoy anonadado por el comportamiento de este hombre. Si fuese uno de los directivos de Mercedes Benz estaría en estos momentos considerando comprarle su parte y recluirlo, como a Napoleón, en la isla de Elba. Y si fuese Vodafone o el Banco Santander mandaría a mis abogados a estudiar a fondo el contrato. Jamás, en estos 34 años, he visto a un equipo cometer tantos errores como los que cometió Mc Laren – Mercedes en este año. Parecían los cucos y terminaron siendo el hazmerreír de todo el mundo. Primero les descubrieron el espionaje. Un caso cuasi inédito en la historia. Es sabido que las escuderías se espían entre si, pero de ahí a que te descubran….. Bien de torpes. Después gastar millones en contratar al campeón para hacerlo competir de igual a igual con un novato. Otra torpeza.
Pero gracias a estas torpezas hoy los ferraristas podemos estar festejando!!!.
Desde 1974 soy seguidor de la Fórmula 1. He soportado madrugones (en Argentina las carreras las pasaban, en alguna época, a las 7 de la mañana), alegrías, amarguras, cargadas por el Lole, en fin, todo l
o que puede vivir alguien al que le gusta un deporte. Obviamente siempre apoyé a los pilotos argentinos, sin importar en que equipo corriesen pero mi equipo, históricamente, es Ferrari.Seguramente el color tiene mucho que ver así como que Reutemann y Fangio corrieron allí, o que José Froilán González fue el que hizo ganar por primera vez a una Ferrari pero mi pasión por el “cavalino rampante” es casi tan grande como por el rojo de Avellaneda.
Sinceramente este campeonato lo veía muy difícil. Los pilotos del equipo italiano no me parecían de lo mejor, o al menos no a la altura de Ferrari y Mc Laren se había preparado (aparentemente) de manera más que agresiva como dos buenos pilotos como Alonso y Hamilton, pero……..
…..Apareció Ron Dennis. Realmente estoy anonadado por el comportamiento de este hombre. Si fuese uno de los directivos de Mercedes Benz estaría en estos momentos considerando comprarle su parte y recluirlo, como a Napoleón, en la isla de Elba. Y si fuese Vodafone o el Banco Santander mandaría a mis abogados a estudiar a fondo el contrato. Jamás, en estos 34 años, he visto a un equipo cometer tantos errores como los que cometió Mc Laren – Mercedes en este año. Parecían los cucos y terminaron siendo el hazmerreír de todo el mundo. Primero les descubrieron el espionaje. Un caso cuasi inédito en la historia. Es sabido que las escuderías se espían entre si, pero de ahí a que te descubran….. Bien de torpes. Después gastar millones en contratar al campeón para hacerlo competir de igual a igual con un novato. Otra torpeza.
Pero gracias a estas torpezas hoy los ferraristas podemos estar festejando!!!.
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
miércoles, septiembre 19, 2007
Chau viejo!!!
Hace exactamente dos semanas, a las 7 menos 10 del 5 de septiembre, dejaste de estar entre nosotros. No sé por donde andarás. Si estarás en el cielo o en la luz que Sueiro se olvidó de apagar. No me diste tiempo a llegar para despedirme ni para conversar de todas las cosas que tenía pendiente y que, por hache o por be, jamás te pregunté.
Nunca fui muy apegado a vos. Quizás porque siempre trabajaste como un burro para darme todos los gustos. O porque como tú viejo había muerto cuando tenías 8 años no sabías como acercarte a mí. Me acuerdo, sí, de nuestras tardes de domingo, cuando era pendejo y me llevabas a ver al rojo. O cuando me cabreaba porque vos, orgulloso, llevabas mi boletines al
cole para mostrarlos y a mi me daba bronca y vergüenza. Siempre les cuento a los chicos como te metía la mano helada en la espalda cuando llegaba los sábados de invierno de la clase de gimnasia y vos dormías plácidamente. Y, cuando jugaba con los chicos una “luchitas” en la cama, me acordaba de la época en la que éramos chicos Gaby y yo y nos sentabas en tú panza para jugar al “bote de vela”. Nuestras charlas casi siempre pasaban por el deporte porque con la política, al menos cuando era adolescente, no coincidíamos (aunque creo que en el fondo estabas más cerca de lo que yo pensaba que lo que te gustaba admitir, o no preferías a Raúl Ricardo antes que a Herminio, aunque el aparato peronista fuese de este?). Con el paso del tiempo y el nacimiento de Kike descubrí un abuelo mucho más cercano a los chicos de lo que te había sentido como padre (quizás también es cierto que tenías mucho más tiempo). También en esa época te transformaste en nuestro remisero oficial, el que nos llevaba una vez al mes a Jumbo a gastar los tickets que me daban en AGA y el que nos transportaba por todo Buenos Aires. Siempre nuestras charlas fueron cortas, nunca te dí demasiadas chances de participar en mis decisiones pero siempre sentí que las apoyabas, aún sabiendo (como en el momento de venirnos a Barna) que quizás significarían (como terminó ocurriendo) que no nos íbamos a ver más. Es curioso, yo que soy tan memorioso, no recuerdo cuando fue la última vez que te ví. Sé que fue en Ezeiza cuando nos despedimos en enero, pero no tengo presente la situación. Si en cambio recuerdo cuales fueron las últimas palabras, las que te dije cuando me despedí de vos antes de que te fueras a internar. Son unas palabras que no te mencioné con mucha frecuencia (y que me arrepiento de no haberlo hecho) y que fueron un simple: “Te quiero mucho”.
Se que estabas muy orgulloso de Gaby y de mí y de tús nietos pero no sé si sabías (porque nunca te lo dije) que yo estaba orgulloso de vos. Me enseñaste que, por sobre todas las cosas, uno debe ser honesto, amigo de sus amigos y buena persona. Vos eras un buen tipo y eso es lo que más me importa. Me duele no haber podido estar con vos en tú pelea final. Me arrepiento de no haber viajado antes y estoy cabrero conmigo por no haberlo hecho. Pero eso no te va a traer de nuevo conmigo.
Espero que estés donde estés puedas disfrutar de todo y que ayudes a los chicos a que vayan forjando su futuro siguiendo tú ejemplo. Si te cruzas con el abuelo José o con Marcelo mandales un abrazo de mi parte. Un beso grande gordo, te quiero mucho!!!
Hace exactamente dos semanas, a las 7 menos 10 del 5 de septiembre, dejaste de estar entre nosotros. No sé por donde andarás. Si estarás en el cielo o en la luz que Sueiro se olvidó de apagar. No me diste tiempo a llegar para despedirme ni para conversar de todas las cosas que tenía pendiente y que, por hache o por be, jamás te pregunté.
Nunca fui muy apegado a vos. Quizás porque siempre trabajaste como un burro para darme todos los gustos. O porque como tú viejo había muerto cuando tenías 8 años no sabías como acercarte a mí. Me acuerdo, sí, de nuestras tardes de domingo, cuando era pendejo y me llevabas a ver al rojo. O cuando me cabreaba porque vos, orgulloso, llevabas mi boletines al
cole para mostrarlos y a mi me daba bronca y vergüenza. Siempre les cuento a los chicos como te metía la mano helada en la espalda cuando llegaba los sábados de invierno de la clase de gimnasia y vos dormías plácidamente. Y, cuando jugaba con los chicos una “luchitas” en la cama, me acordaba de la época en la que éramos chicos Gaby y yo y nos sentabas en tú panza para jugar al “bote de vela”. Nuestras charlas casi siempre pasaban por el deporte porque con la política, al menos cuando era adolescente, no coincidíamos (aunque creo que en el fondo estabas más cerca de lo que yo pensaba que lo que te gustaba admitir, o no preferías a Raúl Ricardo antes que a Herminio, aunque el aparato peronista fuese de este?). Con el paso del tiempo y el nacimiento de Kike descubrí un abuelo mucho más cercano a los chicos de lo que te había sentido como padre (quizás también es cierto que tenías mucho más tiempo). También en esa época te transformaste en nuestro remisero oficial, el que nos llevaba una vez al mes a Jumbo a gastar los tickets que me daban en AGA y el que nos transportaba por todo Buenos Aires. Siempre nuestras charlas fueron cortas, nunca te dí demasiadas chances de participar en mis decisiones pero siempre sentí que las apoyabas, aún sabiendo (como en el momento de venirnos a Barna) que quizás significarían (como terminó ocurriendo) que no nos íbamos a ver más. Es curioso, yo que soy tan memorioso, no recuerdo cuando fue la última vez que te ví. Sé que fue en Ezeiza cuando nos despedimos en enero, pero no tengo presente la situación. Si en cambio recuerdo cuales fueron las últimas palabras, las que te dije cuando me despedí de vos antes de que te fueras a internar. Son unas palabras que no te mencioné con mucha frecuencia (y que me arrepiento de no haberlo hecho) y que fueron un simple: “Te quiero mucho”.Se que estabas muy orgulloso de Gaby y de mí y de tús nietos pero no sé si sabías (porque nunca te lo dije) que yo estaba orgulloso de vos. Me enseñaste que, por sobre todas las cosas, uno debe ser honesto, amigo de sus amigos y buena persona. Vos eras un buen tipo y eso es lo que más me importa. Me duele no haber podido estar con vos en tú pelea final. Me arrepiento de no haber viajado antes y estoy cabrero conmigo por no haberlo hecho. Pero eso no te va a traer de nuevo conmigo.
Espero que estés donde estés puedas disfrutar de todo y que ayudes a los chicos a que vayan forjando su futuro siguiendo tú ejemplo. Si te cruzas con el abuelo José o con Marcelo mandales un abrazo de mi parte. Un beso grande gordo, te quiero mucho!!!
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
viernes, agosto 31, 2007
Morriñas
Viernes 31 de agosto de 2007. 12 y media de la noche. Estoy usando la notebook de Kike porque Brenda está chateando con la mía. Estoy un poco depre. El lunes operan al viejo del corazón y yo estaré acá a casi 13.000 kms de él, con un cagazo terrible pero a la vez creyendo que saldrá todo bien. Sé que esto es la parte más desagradable de mi decisión (compartida con Inés) de aceptar formar parte del proyecto acá en Barna. No me arrepiento en lo más mínimo pero sé que habrá días como el de ayer que las cosas van a costar más que lo habitual. Quizás sea porque era el segundo cumple de Luli (mi sobrinita), o el cumple de Debo (la ahijada de Inés y sobrina adoptiva de ambos), o por lo de papá, o porque el rojo perdió con Boca, o porque comencé mi tramite de pedido de la nacionalidad española, no sé. Pero la depre está. Tampoco la ayudo mucho porque con el iPOD estoy escuchando temas argentos (mezclados con Serrat, Police, Lennon, Beatles, Queen, etc.) pero básicamente argento. Escucho una canción de Callejeros y me acuerdo de Cromagnon y nuestra dejadez, nuestra corrupción, nuestra falta de control, nuestra falta de previsión. Y acabo de ver en Canal + un par de películas de allá que tampoco ayudan. Primero dieron “Iluminados por el fuego” con todo el drama de Malvinas y tras cartón un documental llamado “Diario argentino” sobre una argentina radicada en el 2002 en Catalunya y que vuelve a Mar del Plata a buscar sus fantasmas (y reviven el tema del retorno de Perón, la Triple A, los desaparecidos, el golpe del 76….. en fin nuestras delicias hasta diciembre del 2001).
Y eso hizo que mi memoria comenzase a refrescar las situaciones que me tocó vivir desde aquel julio del 65 en que se me ocurrió aparecer en este mundo. Muchas no las viví directamente ya que en el fondo soy un afortunado pero sucedieron en Argentina y terminaron afectándome directamente. Me tocó nacer en la Argentina gobernada por Illia y antes de cumplir un año ya teníamos el primer golpe de Estado. Es más, para festejar mi primer añito los militares hicieron “La Noche de los Bastones Largos”, comenzando a destruir lo más sagrado que tenía la Argentina y que era su Universidad. ¿A quien le festejan así el cumle, eh?. Me acuerdo del golpe de Livingston (porque el quía se llamaba Marcelo y a mi me pegó que el presi se llamase como yo) y de haber visto el Cordobazo por la tele blanco y negro. De las discusiones en casa porque mi viejo fue a Ezeiza a buscar a Perón (y mi abuelo que era antiperonista acérrimo tuvo que poner el bondi para llevar a los peronistas que odiaba). Me acuerdo de la alegría del gordo (mi viejo) cuando el 25 de mayo del 73 asumió el Tío Campora y su pena cuando el Pocho pasó a mejor vida el 1 de julio del 74. Tengo bien frescas en mi memoria las imágenes de Crónica cuando se sublevó la Fuerza Aérea en diciembre del 75 y también el desastre de Monte Chingolo. O cuando mi vieja me tuvo que llevar al Bernasconi en auto porque los Montos habían tratado de copar el Comando de Sanidad. Del golpe del 76 me acuerdo del clima enrarecido que había en la plaza el día antes (nosotros íbamos con mi vieja a la noche a buscar a mi papá con el auto y él trabajaba en Bme. Mitre y Reconquista) y también recuerdo a mamá diciéndome que no me levantara porque no había clases por el golpe. Y la tapa de Crónica con la foto del helicóptero de Isabel. Y las camionetas F100 del ejercito patrullando, y los patrulleros con los cascos detrás, y cuando paraban el bondi y nos palpaban de armas a los varones (hasta los pendejos de 11 /12 años) y un procedimiento de los milicos enfrente de la casa de mis abuelos. O del día que mataron a Santucho en Villa Martelli. O de la casa que cañonearon en Villa Elisa. O del infante de marina armado con un FAL haciendo guardia en la puerta del despacho del interventor del Bernasconi (un colegio lleno de subversivos de menos de 12 años). También me acuerdo de una charla telefónica con el negro Agüero el 30 de marzo del 82 (el vivía a la vuelta de Smata en Bolívar y Belgrano) y me contaba lo que estaba pasando mientras mi vieja se desgañitaba gritándome que dejara de hablar porque los teléfonos estaban intervenidos (el negro siempre recuerda eso). Y del 2 de abril. Y el patrioterismo en el cole. De Galtieri en el balcón. De la visita de Juan Pablo “te entrego” II. Y de la pena del 14 de junio. Y del comienzo de la euforia porque los milicos se caían. De la vuelta de Serrat al Luna. Del “Se va acabar, se va acabar la dictadura militar”. De los actos de Alfonsín. Del “con la democracia se come, se cura, se educa”. De la tristeza de no poder votar a pesar de tener 18. De la alegría del 10 de diciembre (que acumulaba el comienzo de la democracia con el recibirme de técnico mecánico y con mi primer trabajo en Techint). De la Semana Santa con Inés en la Plaza de Mayo. Y de las mentiras de Raúl Ricardo. Y del histórico Juicio a las Juntas. De las hiper y del lápiz rojo de Angeloz y la victoria del Patilla (que lamentablemente pronostiqué a Inés varios años antes cuando estábamos de vacaciones en la costa). De la gente que decía que se iría del país si el ganaba y que terminó forrándose y alabándolo. De la segunda hiper que no me dejó equipar el depto que acabábamos de comprar. De la corrupción y las privatizaciones. De Chupete cruzando la Plaza de Mayo (creo que nunca terminó de cruzarla….. cuando llegó del otro lado ya estaba el helicóptero esperando y la cana reprimiendo). ¿Como olvidarme de la noche en vigilia cuando hirieron a un señor en las escalinatas del Congreso?. ¿O los canas en moto pasando por la puerta de la oficina que parecía Vietnam?. ¿O de los 5 presidentes en una semana?. ¿Y del día que estaba engripado viendo por tele como la mejor policía del mundo mataba pendejos en el puente Pueyrredón?. ¿Y del suicidio de Favaloro en otro cumple mío?. No puedo y no quiero olvidarlo. Y eso que no puse nada de la economía……
Y después de recordar todo eso, que como siempre le digo a los chicos es lo que yo viví, no me lo contó nadie, se me fue la depre. ¿O me la habrán disimulado The Ramones con “What a wonderful World”?. Quien sabe…..
PD: fuerza gordo el lunes!!!
Viernes 31 de agosto de 2007. 12 y media de la noche. Estoy usando la notebook de Kike porque Brenda está chateando con la mía. Estoy un poco depre. El lunes operan al viejo del corazón y yo estaré acá a casi 13.000 kms de él, con un cagazo terrible pero a la vez creyendo que saldrá todo bien. Sé que esto es la parte más desagradable de mi decisión (compartida con Inés) de aceptar formar parte del proyecto acá en Barna. No me arrepiento en lo más mínimo pero sé que habrá días como el de ayer que las cosas van a costar más que lo habitual. Quizás sea porque era el segundo cumple de Luli (mi sobrinita), o el cumple de Debo (la ahijada de Inés y sobrina adoptiva de ambos), o por lo de papá, o porque el rojo perdió con Boca, o porque comencé mi tramite de pedido de la nacionalidad española, no sé. Pero la depre está. Tampoco la ayudo mucho porque con el iPOD estoy escuchando temas argentos (mezclados con Serrat, Police, Lennon, Beatles, Queen, etc.) pero básicamente argento. Escucho una canción de Callejeros y me acuerdo de Cromagnon y nuestra dejadez, nuestra corrupción, nuestra falta de control, nuestra falta de previsión. Y acabo de ver en Canal + un par de películas de allá que tampoco ayudan. Primero dieron “Iluminados por el fuego” con todo el drama de Malvinas y tras cartón un documental llamado “Diario argentino” sobre una argentina radicada en el 2002 en Catalunya y que vuelve a Mar del Plata a buscar sus fantasmas (y reviven el tema del retorno de Perón, la Triple A, los desaparecidos, el golpe del 76….. en fin nuestras delicias hasta diciembre del 2001).
Y eso hizo que mi memoria comenzase a refrescar las situaciones que me tocó vivir desde aquel julio del 65 en que se me ocurrió aparecer en este mundo. Muchas no las viví directamente ya que en el fondo soy un afortunado pero sucedieron en Argentina y terminaron afectándome directamente. Me tocó nacer en la Argentina gobernada por Illia y antes de cumplir un año ya teníamos el primer golpe de Estado. Es más, para festejar mi primer añito los militares hicieron “La Noche de los Bastones Largos”, comenzando a destruir lo más sagrado que tenía la Argentina y que era su Universidad. ¿A quien le festejan así el cumle, eh?. Me acuerdo del golpe de Livingston (porque el quía se llamaba Marcelo y a mi me pegó que el presi se llamase como yo) y de haber visto el Cordobazo por la tele blanco y negro. De las discusiones en casa porque mi viejo fue a Ezeiza a buscar a Perón (y mi abuelo que era antiperonista acérrimo tuvo que poner el bondi para llevar a los peronistas que odiaba). Me acuerdo de la alegría del gordo (mi viejo) cuando el 25 de mayo del 73 asumió el Tío Campora y su pena cuando el Pocho pasó a mejor vida el 1 de julio del 74. Tengo bien frescas en mi memoria las imágenes de Crónica cuando se sublevó la Fuerza Aérea en diciembre del 75 y también el desastre de Monte Chingolo. O cuando mi vieja me tuvo que llevar al Bernasconi en auto porque los Montos habían tratado de copar el Comando de Sanidad. Del golpe del 76 me acuerdo del clima enrarecido que había en la plaza el día antes (nosotros íbamos con mi vieja a la noche a buscar a mi papá con el auto y él trabajaba en Bme. Mitre y Reconquista) y también recuerdo a mamá diciéndome que no me levantara porque no había clases por el golpe. Y la tapa de Crónica con la foto del helicóptero de Isabel. Y las camionetas F100 del ejercito patrullando, y los patrulleros con los cascos detrás, y cuando paraban el bondi y nos palpaban de armas a los varones (hasta los pendejos de 11 /12 años) y un procedimiento de los milicos enfrente de la casa de mis abuelos. O del día que mataron a Santucho en Villa Martelli. O de la casa que cañonearon en Villa Elisa. O del infante de marina armado con un FAL haciendo guardia en la puerta del despacho del interventor del Bernasconi (un colegio lleno de subversivos de menos de 12 años). También me acuerdo de una charla telefónica con el negro Agüero el 30 de marzo del 82 (el vivía a la vuelta de Smata en Bolívar y Belgrano) y me contaba lo que estaba pasando mientras mi vieja se desgañitaba gritándome que dejara de hablar porque los teléfonos estaban intervenidos (el negro siempre recuerda eso). Y del 2 de abril. Y el patrioterismo en el cole. De Galtieri en el balcón. De la visita de Juan Pablo “te entrego” II. Y de la pena del 14 de junio. Y del comienzo de la euforia porque los milicos se caían. De la vuelta de Serrat al Luna. Del “Se va acabar, se va acabar la dictadura militar”. De los actos de Alfonsín. Del “con la democracia se come, se cura, se educa”. De la tristeza de no poder votar a pesar de tener 18. De la alegría del 10 de diciembre (que acumulaba el comienzo de la democracia con el recibirme de técnico mecánico y con mi primer trabajo en Techint). De la Semana Santa con Inés en la Plaza de Mayo. Y de las mentiras de Raúl Ricardo. Y del histórico Juicio a las Juntas. De las hiper y del lápiz rojo de Angeloz y la victoria del Patilla (que lamentablemente pronostiqué a Inés varios años antes cuando estábamos de vacaciones en la costa). De la gente que decía que se iría del país si el ganaba y que terminó forrándose y alabándolo. De la segunda hiper que no me dejó equipar el depto que acabábamos de comprar. De la corrupción y las privatizaciones. De Chupete cruzando la Plaza de Mayo (creo que nunca terminó de cruzarla….. cuando llegó del otro lado ya estaba el helicóptero esperando y la cana reprimiendo). ¿Como olvidarme de la noche en vigilia cuando hirieron a un señor en las escalinatas del Congreso?. ¿O los canas en moto pasando por la puerta de la oficina que parecía Vietnam?. ¿O de los 5 presidentes en una semana?. ¿Y del día que estaba engripado viendo por tele como la mejor policía del mundo mataba pendejos en el puente Pueyrredón?. ¿Y del suicidio de Favaloro en otro cumple mío?. No puedo y no quiero olvidarlo. Y eso que no puse nada de la economía……
Y después de recordar todo eso, que como siempre le digo a los chicos es lo que yo viví, no me lo contó nadie, se me fue la depre. ¿O me la habrán disimulado The Ramones con “What a wonderful World”?. Quien sabe…..
PD: fuerza gordo el lunes!!!
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
martes, julio 03, 2007
Crisis de energía
Todas las mañanas cuando llego a la oficina mi primer tarea es encender la computadora y al tiempo que abro Outlook para ver los e-mails y la agenda del día, ingreso a la página web de Clarín y doy un vistazo a lo que sucede en Buenos Aires (el pantallazo de lo que pasa en el resto del mundo ya lo tuve en el noticiero televisivo mientras desayunaba o leyendo el periódico en el metro). En estos días invernales, lo primero que miro es que temperatura tienen (e imagino la que tendrán cuando se levanten porque yo suelo mirarlo a las 4 de la mañana porteña) y comienzo a preocuparme por si les faltará luz o gas.
Es penoso tener que preocuparse por esas cosas en un país que debería autoabastecerse de energía, como ya lo hizo durante un montón de tiempo pero así son las cosas. Es también penoso leer día tras día en muchas publicaciones argentinas, por no decir en casi todas, los mismos argumentos de los distintos actores (ya sea responsables de empresas, formadores de opinión, etc.). La culpa de todo es el régimen de precios y las retenciones. Saben bien que al Pingüi no le doy ni medio dedo de confianza, pero tampoco me gusta que nos mientan y nos tomen por pelotudos. Los precios influyen, es cierto, porque las empresas trabajan para tener rentabilidad (salvo que seas una ONG y de esas en energía no abundan, más bien escasean) y la realidad es que no hay gas y no hay electricidad porque hace muchos años que se decidió no invertir más en nuevas centrales y en exploración.
Por ejemplo, la última central de ciclo combinado se inauguró en el año 2000. Si tenemos en cuenta que se demora unos 2 o 3 años en construirla, la decisión de invertir se tomó en 1997 (a lo sumo en el 98). En los pozos exploratorios sucede lo mismo. El año record fue 1995 con casi 160 pozos abiertos, a partir de allí comienza una declinación sostenida hasta el mínimo que se dá, paradójicamente, en el año 2000. Luego hay un pequeño crecimiento pero los valores son sustancialmente inferiores a los anteriores (promedio de 40 pozos, con un pico de 60 en el 2005). Las decisiones de exploración también se toman con bastante antelación.
Ahora, que yo recuerde, el presidente en 1997 era don Carlos y en ese momento teníamos la magia del 1 a 1, libre disponibilidad de divisas y éramos la economía más admirada del mundo. No había problemas de inseguridad jurídica (se arreglaba con unos mangos) y los empresarios estaban todos felices y contentos girando sus ganancias en dólares ficticios a las casas matrices o a las cuentas caribeñas o suizas….
Entonces, porque no siguieron invirtiendo????. Porque no se les cantó. Porque querían tarifas más altas ya en ese momento (no les bastaba con tener de las más altas del mundo, querían que fueran las más altas). Porque otras regiones ofrecían más rentabilidad con menos esfuerzo. Entonces señores, no mientan más. Digan la verdad, asuman su parte de culpa en este desaguisado…..
Todas las mañanas cuando llego a la oficina mi primer tarea es encender la computadora y al tiempo que abro Outlook para ver los e-mails y la agenda del día, ingreso a la página web de Clarín y doy un vistazo a lo que sucede en Buenos Aires (el pantallazo de lo que pasa en el resto del mundo ya lo tuve en el noticiero televisivo mientras desayunaba o leyendo el periódico en el metro). En estos días invernales, lo primero que miro es que temperatura tienen (e imagino la que tendrán cuando se levanten porque yo suelo mirarlo a las 4 de la mañana porteña) y comienzo a preocuparme por si les faltará luz o gas.
Es penoso tener que preocuparse por esas cosas en un país que debería autoabastecerse de energía, como ya lo hizo durante un montón de tiempo pero así son las cosas. Es también penoso leer día tras día en muchas publicaciones argentinas, por no decir en casi todas, los mismos argumentos de los distintos actores (ya sea responsables de empresas, formadores de opinión, etc.). La culpa de todo es el régimen de precios y las retenciones. Saben bien que al Pingüi no le doy ni medio dedo de confianza, pero tampoco me gusta que nos mientan y nos tomen por pelotudos. Los precios influyen, es cierto, porque las empresas trabajan para tener rentabilidad (salvo que seas una ONG y de esas en energía no abundan, más bien escasean) y la realidad es que no hay gas y no hay electricidad porque hace muchos años que se decidió no invertir más en nuevas centrales y en exploración.
Por ejemplo, la última central de ciclo combinado se inauguró en el año 2000. Si tenemos en cuenta que se demora unos 2 o 3 años en construirla, la decisión de invertir se tomó en 1997 (a lo sumo en el 98). En los pozos exploratorios sucede lo mismo. El año record fue 1995 con casi 160 pozos abiertos, a partir de allí comienza una declinación sostenida hasta el mínimo que se dá, paradójicamente, en el año 2000. Luego hay un pequeño crecimiento pero los valores son sustancialmente inferiores a los anteriores (promedio de 40 pozos, con un pico de 60 en el 2005). Las decisiones de exploración también se toman con bastante antelación.
Ahora, que yo recuerde, el presidente en 1997 era don Carlos y en ese momento teníamos la magia del 1 a 1, libre disponibilidad de divisas y éramos la economía más admirada del mundo. No había problemas de inseguridad jurídica (se arreglaba con unos mangos) y los empresarios estaban todos felices y contentos girando sus ganancias en dólares ficticios a las casas matrices o a las cuentas caribeñas o suizas….
Entonces, porque no siguieron invirtiendo????. Porque no se les cantó. Porque querían tarifas más altas ya en ese momento (no les bastaba con tener de las más altas del mundo, querían que fueran las más altas). Porque otras regiones ofrecían más rentabilidad con menos esfuerzo. Entonces señores, no mientan más. Digan la verdad, asuman su parte de culpa en este desaguisado…..
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
sábado, junio 16, 2007
Hermosos
Hace unos días le dedique una entrada del blog a Kike. Ahora me toca hacerlos con los más chiquitos (aunque de chiquitos ya no tengan casi nada).
Vamos a ir por orden de aparición así no generamos celos y quedan todos contentos, por lo que los primeros comentarios serán para Hernancito. El héroe de la casa. El que se bancó las paradas más difíciles. Al que volvimos loco sacándolo de sus distintos entornos y que se adaptó a todos y cada uno de los nuevos (desde el Normal Nº 5, al Otto o al IES Les Corts) haciéndose amigos y tratando de pasar desapercibido (aunque brillando en todos lados). El que aprendió la lección del Llanero Solitario pero que aún sigue enojándose cuando algo no le gusta. El experto en fútbol de la casa, que se enoja a más no poder viendo al rojo en las madrugadas barcelonistas. Nuestro futuro financista que arrancó su carrera desde chiquito tirándose debajo del asiento del Escort en busca de monedas al grito de “moneditas, moneditas vengan con papito” cuando tenía 6 años y que siempre tiene plata ahorrada (aun en las peores circunstancias). El que se hace el duro pero tiene un corazón re-tierno. El Fred Astaire que descubrimos anoche bailando con la hermana en su fiesta de egresados. El payasote de los discursos telefónicos a las tías y abuelas que ponía en su fotolog todas mis fotos ridículas, que son muchas (a propósito, cuando retomas sin_mi_viejo?). Ya pasó un año largo desde que llegamos a España y aún sigo admirándome de cómo te manejaste con el colegio en catalán, como te adaptaste. Creo que eso en tú futuro será un hito si sabes manejarlo (obviamente con nuestro apoyo en la medida que podamos). Estas muy grande y lindo. Espero que sigas siendo así, el payasote de la casa. ;)
Ahora le toca a Brenda. Que decir de ella que alguien no nos haya dicho. Es la lucecita de la casa. Anoche en la cena de fin de primaria todos los maestros y maestras nos llenaron de elogios por vos. Todos tuvieron palabras más que hermosas. Y no es para menos (modestia de padre aparte). Como dice la abuela Alicia, vos sos la Reina. También, como Herny, las tuviste bravas pero te adaptaste muy bien. Sos inteligente, activa y estudiosa (aunque algo soberbia a veces la leonina…). Si bien los tres son bastante responsables en sus cosas vos sos la campeona en este aspecto. Todo al día y todo ordenado (al menos lo del cole). Mi compañerita de las mañanas en las que cantamos canciones a partir de una palabra (pero siempre me sacas canciones de grupos nuevos….) y que me lleva corriendo todas las cuadras hasta el cole porque llega tarde (aunque después debamos esperar que abran la puerta). Voy a extrañar esa rutina el ciclo que viene cuando ya vayas con Hernán a Les Corts. La bailarina de la casa, con ese traje de alga que usaras mañana que te queda tan bonito. La ayuda de mamá para enfrentar al mundo machista que le tocó en suerte. La que sueña con ir a Viena a ver los palacios de Sissi. La que se resiste un poco a dejar de ser nena (aunque para nosotros siempre serás la nena de la casa). Seguí siendo como sos, la dulcecita nuestra.
Puede que estas cosas, en vez de escribirlas se las deba decir personalmente. Pero saben que yo soy un poco bruto para esas cosas y que se me llenan los ojos de lágrimas y no puedo hacerlo. Por eso prefiero escribirlas y que de alguna manera queden registradas. Las palabras se las lleva el viento pero lo que les quede escrito, si lo atesoran, es para siempre. Algunas de las canas de mi cabeza fueron producto de Uds. tres. Pero son las que llevo más orgulloso y las que jamás taparé. No hay manuales para ser padre y con mami tuvimos que aprender desde chicos, cuando aún estábamos aprendiendo a ser hijos. Puede que Uds. sientan que en algunas cosas nos equivocamos (y nos lo han recriminado) y que los hicimos sufrir de más, pero sepan que jamás lo hicimos adrede. Uds tres son nuestros soles y una de las razones de nuestras vidas. ¡Los queremos!!!!! Besitos.
PD: mientras escribo esto estoy intercambiando SMS con Kike que acaba de llegar a Canarias de viaje de egresado ante la atenta mirada de Tigre (algo debe querer porque se está restregando en mi pierna). En una próxima entrada hablaré de los animales de casa (o nuestros otros hijitos). Deu
Hace unos días le dedique una entrada del blog a Kike. Ahora me toca hacerlos con los más chiquitos (aunque de chiquitos ya no tengan casi nada).
Vamos a ir por orden de aparición así no generamos celos y quedan todos contentos, por lo que los primeros comentarios serán para Hernancito. El héroe de la casa. El que se bancó las paradas más difíciles. Al que volvimos loco sacándolo de sus distintos entornos y que se adaptó a todos y cada uno de los nuevos (desde el Normal Nº 5, al Otto o al IES Les Corts) haciéndose amigos y tratando de pasar desapercibido (aunque brillando en todos lados). El que aprendió la lección del Llanero Solitario pero que aún sigue enojándose cuando algo no le gusta. El experto en fútbol de la casa, que se enoja a más no poder viendo al rojo en las madrugadas barcelonistas. Nuestro futuro financista que arrancó su carrera desde chiquito tirándose debajo del asiento del Escort en busca de monedas al grito de “moneditas, moneditas vengan con papito” cuando tenía 6 años y que siempre tiene plata ahorrada (aun en las peores circunstancias). El que se hace el duro pero tiene un corazón re-tierno. El Fred Astaire que descubrimos anoche bailando con la hermana en su fiesta de egresados. El payasote de los discursos telefónicos a las tías y abuelas que ponía en su fotolog todas mis fotos ridículas, que son muchas (a propósito, cuando retomas sin_mi_viejo?). Ya pasó un año largo desde que llegamos a España y aún sigo admirándome de cómo te manejaste con el colegio en catalán, como te adaptaste. Creo que eso en tú futuro será un hito si sabes manejarlo (obviamente con nuestro apoyo en la medida que podamos). Estas muy grande y lindo. Espero que sigas siendo así, el payasote de la casa. ;)
Ahora le toca a Brenda. Que decir de ella que alguien no nos haya dicho. Es la lucecita de la casa. Anoche en la cena de fin de primaria todos los maestros y maestras nos llenaron de elogios por vos. Todos tuvieron palabras más que hermosas. Y no es para menos (modestia de padre aparte). Como dice la abuela Alicia, vos sos la Reina. También, como Herny, las tuviste bravas pero te adaptaste muy bien. Sos inteligente, activa y estudiosa (aunque algo soberbia a veces la leonina…). Si bien los tres son bastante responsables en sus cosas vos sos la campeona en este aspecto. Todo al día y todo ordenado (al menos lo del cole). Mi compañerita de las mañanas en las que cantamos canciones a partir de una palabra (pero siempre me sacas canciones de grupos nuevos….) y que me lleva corriendo todas las cuadras hasta el cole porque llega tarde (aunque después debamos esperar que abran la puerta). Voy a extrañar esa rutina el ciclo que viene cuando ya vayas con Hernán a Les Corts. La bailarina de la casa, con ese traje de alga que usaras mañana que te queda tan bonito. La ayuda de mamá para enfrentar al mundo machista que le tocó en suerte. La que sueña con ir a Viena a ver los palacios de Sissi. La que se resiste un poco a dejar de ser nena (aunque para nosotros siempre serás la nena de la casa). Seguí siendo como sos, la dulcecita nuestra.
Puede que estas cosas, en vez de escribirlas se las deba decir personalmente. Pero saben que yo soy un poco bruto para esas cosas y que se me llenan los ojos de lágrimas y no puedo hacerlo. Por eso prefiero escribirlas y que de alguna manera queden registradas. Las palabras se las lleva el viento pero lo que les quede escrito, si lo atesoran, es para siempre. Algunas de las canas de mi cabeza fueron producto de Uds. tres. Pero son las que llevo más orgulloso y las que jamás taparé. No hay manuales para ser padre y con mami tuvimos que aprender desde chicos, cuando aún estábamos aprendiendo a ser hijos. Puede que Uds. sientan que en algunas cosas nos equivocamos (y nos lo han recriminado) y que los hicimos sufrir de más, pero sepan que jamás lo hicimos adrede. Uds tres son nuestros soles y una de las razones de nuestras vidas. ¡Los queremos!!!!! Besitos.
PD: mientras escribo esto estoy intercambiando SMS con Kike que acaba de llegar a Canarias de viaje de egresado ante la atenta mirada de Tigre (algo debe querer porque se está restregando en mi pierna). En una próxima entrada hablaré de los animales de casa (o nuestros otros hijitos). Deu
Soy un porteño que vive desde hace más diez años en Barcelona. Me encantan ambas ciudades, las encuentro muy parecidas y fascinantes.
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